Las universidades comunitarias tienen carreras de dos años abiertas a todos. Sus programas terminan en un título de asociado (preparativo para más educación) o un certificado (preparativo para el mercado laboral). Además, la universidad comunitaria es una de las opciones más baratas que existe, así que es fácil entender por qué atrae a estudiosos y a los con objetivos profesionales.


¿Quiénes asisten a la universidad comunitaria?

Las universidades comunitarias proveen comunidades inclusivas que están abiertas a todos los que quieren continuar sus estudios. Muchas de estas instituciones son de “admisión abierta,” la cual significa que todos están bienvenidos a solicitar y que van a recibir una oferta de admisión. En una universidad comunitaria, se encuentra un cuerpo estudiantil diverso, desde estudiantes que toman cursos correctivos de matemáticas hasta los que aspiran cambiar de carrera.

Está abierta la universidad comunitaria a todos. Según la Asociación Norteamericana de Universidades Comunitarias, un 36% de los alumnos son de la primera generación, un 17% son padres solteros, un 12% son estudiantes con discapacidades y un 4% son veteranos. Estas estadísticas incluyen estudiantes de todas las edades: un 27% tiene menos de 21 años, mientras que un 14% tiene más de 40 años. De los 7.3 millones de estudiantes ingresados en las universidades comunitarias en 2014, la mayoría (un 62%) estaba inscripta a tiempo parcial.

¿La universidad comunitaria es peor o más fácil que la universidad tradicional?

No. La universidad comunitaria ofrece grandes oportunidades a los estudiantes con la voluntad de trabajar, así que no debe escuchar a alguien que dice lo contrario. Hay un estigma alrededor de la universidad comunitaria, pero en realidad, ayuda a los estudiantes con sus metas.

La universidad comunitaria es ideal para todos: los estudiantes con familia propia, para mayores que quieren cambiar de profesión o aprender algo nuevo y los que recién se graduaron de la escuela secundaria. Estas universidades ofrecen más flexibilidad que las universidades tradicionales de cuatro años; usted puede trabajar, estudiar a tiempo parcial, vivir en casa o tomar clases virtuales. Aunque trabajando y estudiando a tiempo parcial extiende el período de sus estudios, usted puede ahorrar dinero y pagar la matrícula mientras está inscripto, el cual es un lujo que muchos estudiantes tradicionales no tienen. Además, la matrícula es bien barata en las universidades comunitarias, así que usted no debe sentirse tan atrapado en su programa de estudios.

¿La universidad comunitaria me puede ayudar con mis metas?

Si le interesa continuar con su educación o prepararse para una vocación, la universidad comunitaria podría ser la mejor opción para usted. Estos programas, dependiente de su currículo, conceden un título de asociado o un certificado. El anterior funciona como un título terminal o un trampolín a la licenciatura. Los certificados, a contramano, siempre lo ayuda a prepararse para el mercado laboral.

¿Cómo son los beneficios de la universidad comunitaria?

  • La matrícula: La universidad comunitaria sale más barata que la universidad tradicional. En el año escolar 2015-16, el costo promedio de la matrícula en una universidad comunitaria ($3,430) salió aproximadamente tres veces menos que la matrícula en una universidad tradicional estatal ($9,410).  Además, más de la mitad de los estudiantes en programas comunitarias reciben ayuda económica, de la cual el promedio es de $3,200 cada año. Si usted está entre ellos, su contribución al costo de matrícula sería $230, nada más.
  • El alojamiento: Un 75% de las universidades comunitarias son locales y no residenciales, y por eso, los estudiantes solamente vienen al campus cuando tienen clases y se vuelven a casa por la tarde. Viviendo con familia o buscando un apartamento cerca del campus son dos opciones de alojamiento si usted planea asistir a una universidad comunitaria. Arreglando su propio alojamiento típicamente sale más barato que el alojamiento de campus.
  • Trabajo y estudio simultáneo: Las universidades comunitarias son flexibles. No demandan que los estudiantes sean a jornada completa. Le permiten tomar clases virtuales o en persona. Ofrecen varias clases por la tarde para que usted pueda trabajar durante el día. Ahorre para el futuro mientras trabaja y estudia a la vez. En el año escolar 2011–12, un 40% de los estudiantes de la jornada completa también trabajaban a tiempo parcial, y un 41% de los estudiantes a tiempo parcial trabajaban a tiempo completo.
  • Logrando una variedad de metas: Sin importar sus metas, la universidad comunitaria le puede llevar adelante.
    • Cursando clases correctivas: Si usted espera asistir una institución de cuatro años pero todavía no tiene las notas necesarias para ingresar, ésta le puede compensar para sus notas de la escuela secundaria y probar sus talentos en sus clases de la universidad comunitaria. El tamaño de las clases en las universidades comunitarias es pequeño tradicionalmente, y la prioridad de la facultad es la enseñanza, no la investigación, así que usted puede recibir apoyo de sus profesores. Además, la mayoría de los programas son de admisión abierta (aceptan a casi todos), así que usted todavía tiene la chance de compensar sus notas flojas.
    • Terminando los prerrequisitos de educación general: Si sabe que eventualmente quiere recibir la licenciatura, podría empezar sus estudios en una universidad comunitaria, donde puede cursar clases de educación general más baratas que podría encontrar en una universidad de cuatro años. Cuando cambia de escuela, habrá terminado la mayoría de los prerrequisitos y habrá ahorrado en el proceso.
    • Haciendo los planes para el futuro: Si no sabe qué hacer después de graduarse de la escuela secundaria, uno o dos años en una universidad comunitaria lo puede guiar. El costo de la matrícula es bastante barato, así que puede tomar una variedad de clases en humanidades (y cumplir requisitos de la educación general) antes de comprometerse con un programa. Puede usar sus años en la universidad comunitaria para explorar sus opciones y decidir en una concentración antes de solicitar el ingreso en una universidad de cuatro años. Esto minimiza el riesgo de abandonar una institución de cuatro años porque no fue un excelente ajuste para usted.
    • La preparación para el trabajo de sus sueños: Muchas universidades comunitarias ofrecen programas en campos profesionales (enfermería, diseño gráfico, estudios del Sistema de Información Geográfica, extinción de incendios y tecnología de emergencias médicas, entre otros), los cuales le preparan para una carrera. Encima, usted puede entrar al mercado laboral justo después de terminar su programa.
  • Pronóstico laboral mejorado: En promedio, los trabajadores que estudiaban en una universidad comunitaria ganan más dinero que los que no. Aún más impresionante, Jon Marcus del Hechinger Report comparte que un 30% de los graduados de la universidad comunitaria ganan más que los licenciados. No es sólo que el dinero es mejor, sino que las universidades de cuatro años que ofrecen licenciaturas no se enfocan tanto en el mercado laboral. Las universidades comunitarias, a contramano, trabajan junto con el mercado laboral y las empresas locales para proveer a los estudiantes con el entrenamiento necesario para encontrar un puesto inmediatamente después de la graduación.

¿Cómo son las desventajas de la universidad comunitaria?

  • Las transferencias de créditos: Si usted es un estudiante de cambio, debe saber que las instituciones de cuatro años son exigentes cuando deciden cuáles créditos van a aceptar de una universidad comunitaria. Un estudio de 2014 de Paul Attewell y David Monaghan de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY) encontró que un 14% de los estudiantes perdieron más de 90% de sus créditos al cambiarse a una universidad de cuatro años después de una universidad comunitaria. Sólo un 58% de los estudiantes de cambio mantuvieron más de 90% de sus créditos. Si usted planea completar sus prerrequisitos en una universidad comunitaria antes de trasladarse, es imperativo que empiece a trabajar con un asesor académico en ambas, la universidad comunitaria y la de cuatro años. Ellos le pueden aconsejar sobre los cursados e indicar los existentes acuerdos de articulación (colaboraciones entre una universidad comunitaria y otra universidad cercana que facilitan las transferencias). Guarde una copia de su correspondencia por escrito.
  • El campus no residencial: La mayoría de las universidades comunitarias no tienen dormitorios, así que no hay una comunidad residencial. No obstante, para compensar la falta de alojamiento y para animar a las relaciones entre los estudiantes, es probable que haya una oferta de varias actividades extracurriculares. Hay que asegurar que complete las tareas a tiempo; cuando vive en casa o lejos del campus, estás fuera del campus por largos períodos de tiempo. Hay que dedicarse a las clases a pesar de las distracciones de televisión, familia y quehaceres.
  • Un currículo limitado: Las universidad comunitarias son programas de dos años; si usted quiere su licenciatura, tendrá que cambiarse de escuela después de tomar los prerrequisitos o recibir su título de asociado. Es simple asistir a una universidad comunitaria para cumplir requisitos o tomar clases correctivas: las universidades comunitarias ofrecen clases preliminares en todas las materias básicas. Si desea continuar con un cierto hilo de matemáticas o si quiere recibir un título especializado, hay que asegurar que la universidad comunitaria ofrezca las clases necesarias.
    • En 22 estados, las universidades comunitarias tienen la autorización de conceder licenciaturas, pero hay límites en los tipos de programas y quién puede juntarse. Es probable que cambien las restricciones en el futuro, pero por ahora, necesitará fijarse con cada universidad comunitaria sobre sus opciones en relación a los títulos.
  • Compañeros desinteresados: Dada la política de admisión abierta, la universidad comunitaria a veces aloja a alumnos quienes no están particularmente interesados ni quieren estar ahí. Como resultado, el discurso y el ambiente del aula puede sufrirse. Sin embargo, la educación es lo que usted hace de ella. Sus profesores reconocen cuando usted se dedica a los estudios.
  • Tasa de graduación baja: Según el Centro de Investigación del Repositorio Estudiantil Nacional, sólo un 39% de estudiantes en la universidad comunitaria se gradúan dentro de seis años. Se asume que, esta estadística baja de las universidades comunitarias no toma en cuenta que varios estudiantes se cambian a universidades de cuatro años (no abandonan sus estudios completamente) antes de recibirse, así que puede ser engañoso el porcentaje. No obstante, es buena idea asegurar que la universidad tiene un sistema de apoyo para ayudarle a recibirse a tiempo.
  • Estigma: En algunas partes, se llama “grado 13°” a la universidad comunitaria. Otras personas la ven como un último recurso para los estudiantes que reciben cartas de rechazo de las universidades de cuatro años. Simplemente, no merece este estigma negativo. A diferencia de las universidades de cuatro años, donde la mayoría de los nuevos entrantes vienen justo después de la escuela secundaria, la universidad comunitaria es un lugar para estudiantes de todo tipo. Son estudiantes con trabajos, familias y otras responsabilidades, quienes continúan su educación del modo que más tiene sentido para sus estilos de vida. No hay nada que usted pueda hacer para inmediatamente borrar el estigma que lleva la universidad comunitaria, pero usted sabe la verdad: su aula es un lugar inclusivo, y usted debe sentirse orgulloso de su camino.

Página actualizada: 01/2017