Aun si no empiezas a pensar en las solicitudes universitarias hasta tu tercer año de la secundaria, el proceso comienza tan pronto como entres en la secundaria. Es una buena idea participar en las actividades extracurriculares, completar servicio comunitario y llegar a conocer a tus asesores académicos y maestros. Cuando llegue tu tercer o cuarto año, te darás cuenta de todas las opciones futuras que tienes, pero puedes navegar tu búsqueda universitaria. Si no te interesa la universidad de cuatro años, tienes alternativas.

Cómo llamar la atención de las universidades: Los representantes de admisión buscan a candidatos completos quienes participen en una multitud de actividades extracurriculares, sobresalgan académicamente y demuestren un interés sincero en su institución.

Cómo aprovechar las vacaciones de verano: Los veranos te proveen con varias oportunidades de mejorar tu currículum a través de un trabajo, servicio comunitario, clases veraniegas y viajes.

Decidir entre las clases AP y las clases IB: Depende de la oferta académica de tu secundaria, es posible que no tengas que hacer una decisión porque sólo tienes una opción. En ambas las clases AP y las clases IB, puedes recibir crédito universitario si apruebes los exámenes asociados.

El Programa de Colocación Avanzada (AP) y los exámenes AP: Los estudiantes pueden tomar las clases de Colocación Avanzada durante la secundaria, pero usualmente tienen acceso a una oferta de clases AP más grande en sus dos últimos años de la secundaria.

El Programa del Diploma Bachillerato Internacional: Las clases IB son para estudiantes en su tercer o cuarto año de la secundaria. Pueden tomar una sola clase o participar en un currículum entero.

El examen PSAT/NMSQT: Los estudiantes usualmente toman el PSAT/NMSQT durante su tercer año de la secundaria, pero los estudiantes quienes quieren empezar a practicar para el SAT con más anticipación usualmente pueden tomar el PSAT en su primer o segundo año de la secundaria.

Decidiendo entre el SAT y el ACT: Se usa el SAT y el ACT para medir la probabilidad de que el estudiante vaya a tener éxito en la universidad. Las solicitudes de ingreso universitario usualmente requieren que los solicitantes tomen o el SAT o el ACT.

El examen SAT: El SAT es el examen estandarizado más viejo que todavía se usa hoy. Contiene secciones en lectura y matemáticas.

El examen ACT: Los estudiantes quienes son mejores en sus clases académicas que en lógica o vocabulario pueden beneficiar con el ACT, el cual mide habilidades en lectura, escritura, matemáticas y ciencias.

Los exámenes por asignatura SAT: Aunque no siempre en un requisito para la admisión, los exámenes por asignatura SAT cubren la materia de una clase específica. Notas altas pueden fortalecer una solicitud universitaria.

Cómo empezar tu búsqueda universitaria: Cuando estás buscando la mejor universidad para ti, hay que considerar varios factores como la ubicación, tamaño, oferta académica, oferta extracurricular y diversidad. ¿Qué te atrae?

¿Qué costo de matrícula está a tu alcance?: Antes de solicitar la admisión a una universidad, restringe tu lista de universidades prospectivas y piensa en lo que está a tu alcance con ayuda económica y pagos que salen de tu propio bolsillo.

¿Te van a aceptar?: Considera tus fuerzas y debilidades y las estadísticas de admisión de una universidad cuando tienes que elegir las universidades dentro y fuera de tu alcance.

Asiste a las ferias de estudios universitarios: Las ferias de estudios universitarios te dan la oportunidad gratuita de explorar tus opciones y hablar con los representantes de admisión en un solo lugar cerca de tu casa.

Planea y completa las visitas universitarias: La mejor manera de aprender sobre una institución prospectiva es de pasar tiempo en su campus hablando con estudiantes y profesores.

Las alternativas a las universidades de cuatro años: No hay que asistir una universidad de cuatro años. De hecho, tienes muchas opciones para tu futuro, y no todas tienen que ver con la universidad.