¿Estás listo para estudiar en el extranjero?
¿Estás listo para estudiar en el extranjero?
GaudiLab / Shutterstock.com

Antes de perderte soñando en deliciosas pastas italianas o tentadoras clases de flamenco en España, preguntarte si estás listo para ir al extranjero. El tiempo que pasas estudiando en el extranjero debería ser emocionante y divertido, pero también te enfrentarás a nuevos desafíos. Lidiar con una situación fuera de tu zona de confort requiere gracia bajo presión, madurez y paciencia. Si estás intentando determinar si estás listo para estudiar en el extranjero, hazte algunas preguntas y sé honesto con tus respuestas.


Preguntas para la autoreflexión

¿Haz disfrutado viajar en el pasado?

Quizás nunca antes has dejado el país. Quizás tus viajes pasados son limitados a la playa con tu familia o de un día a ver monumentos históricos con tu clase. Sea cual sea tu experiencia, reflexiona sobre ella. ¿Aprendiste de tus viajes? ¿Te han dejado picando ver más del mundo? Si nunca sentiste que la experiencia valió la molestia de hacer las maletas o el tiempo que pasaste en el carro, estudiar en el extranjero no es para tí.

¿Tienes experiencia en vivir solo?

No necesariamente necesitas haber vivido lejos de tu familia antes de estudiar en el extranjero, pero ciertamente te hace estar más preparado para la independencia que tendrás. Si has vivido en la residencia o en tu propio apartamento, has tomado una gran responsabilidad en el pasado. Esas experiencias de traducen bien cuando estás comenzando a construir tu vida en un nuevo país.

¿Estás preparado para pasar un largo tiempo lejos de tus amigos y familia?

Dependiendo del programa que elijas, estarás lejos de casa—y el campus—a cualquier lugar desde un par de semanas a un año completo. Normalmente, extrañarás a tus amigos y familia, y los sentimientos pueden ser aún más extremos cuando nuevos cambios están en el horizonte. ¿Estás preocupado por la desmejora de salud de tu abuela? ¿Tu hermano se va a casar mientras estés en el extranjero? Estar lejos de tu familia durante tiempos de duelo y alegría afecta tu salud emocional. Si te estás anticipando a un gran evento en el futuro cercano, asegurate de tener el tiempo y el dinero para volver a casa para asistir, considera un programa más corto de estudios en el extranjero o pospone tu salida por un semestre.

¿Puedes mantener tu relación a larga distancia?

Si tienes a tu media naranja, piensa críticamente sobre cómo cambiará tu relación cuando estés lejos. Las relaciones a larga distancia requieren comunicación abierta. Mantén en mente, sin embargo, que hay un fino balance entre trabajar para mantener tu relación y pasar tu viaje entero sentado frente a Skype o FaceTime. No tú ni tu pareja deberían sacrificar una vida social por una constante oleada de mensajes de WhatsApp. Contáctense regularmente, pero respeta que sus vidas continúan incluso cuando están separados, ¿Estás lo suficientemente comprometido y tienes la suficiente confianza? Si no, repiensa la relación ahora. Los celos y la codependencia no van de la mano con la larga distancia.

¿Soportarás saltearte tus tradiciones favoritas?

Tus feriados favoritos probablemente no son reconocidos en tu país anfitrión. Los sudafricanos no lanzarán fuegos artificiales el 4 de julio, o los chilenos no comerán pavo en el Día de Acción de Gracia. Mientras seguramente extrañes tus propias costumbres, estarás ansioso por una prueba de nuevas celebraciones: Diwali indio, el Festival de Primavera chino o el Día de los Muertos en México, entre cientos de otras.

¿Eres abierto sobre las condiciones del clima y las estaciones?

Las cuatro estaciones no son tan pronunciadas en todas partes del mundo. Si odias la lluvia y el frío, probablemente no quieres visitar Nueva Zelanda durante tus vacaciones de verano (será invierno al sur del Ecuador). Para estudiar en el extranjero, necesitarás una mente abierta y un guardarropas actualizado a los climas del extranjero.

¿Eres respetuoso de las diferentes culturas?

Estudiar en el extranjero es diferente de enseñar o hacer servicio en el extranjero. Denota aprender de otro cultura, país, y religión más que evangelizar a favor de la tuya. ¿Eres abierto a las diferencias? ¿Eres un buen oyente y participante respetuoso? Como extranjero en tu país anfitrión, depende de tí aceptar respetuosamente que su gente pueden practicar costumbres y políticas que son opuestas a la tuya. (En algunos casos más extremos, otras culturas son menos tolerantes a los grupos marginales, como a las personas de color o la comunidad LGBT+, en la cual tu seguridad podría estar en riesgo, especialmente si decides externalizar protesta a las creencias de tu país anfitrión.) Recuerda que estás ahí para observar, no para interferir en el camino que podría ponerte en peligro. Si crees que no puedes ser respetuoso de estas diferencias, reconsidera tu viaje o destino.

¿Representarás diplomáticamente tu institución y país?

El sentimiento antiestadounidense corre fuerte en algunas partes del mundo. Investiga tu destino y su historia antes de ir. Muchas partes de Centroamérica y África han sufrido por el imperialismo blanco, occidental. En el pasado, los Estados Unidos ha impuesto dictaduras crueles, esclavitud y políticas económicas opresivas en otros países. Los locales pueden sospechar de ti. Algunos podrían ponerte como objetivo de robo. Comprende el rol que los Estados Unidos ha jugado en el desarrollo de tu país anfitrión, y se paciente y comprensivo cuando los locales no son inmediatamente abiertos contigo. Como estudiante estadounidense, serás percibido como un representante de tu país. Quizás seas el único estadounidense que algunas personas hayan encontrado, asi que tus acciones van de la mano de formar las percepciones de tu país de otras personas. Se pacífico y diplomático.

¿Puedes improvisar?

No todo irá de acuerdo a tu plan. Tu vuelo podría ser cancelado, dejándote en Bogotá hasta nuevo aviso. Tu equipaje puede no llegar a destino. Podrías tomar el colectivo equivocado y terminar en los suburbios de Quito. No puedes anticipar cada error, pero puedes ser flexible. Estudiar en el extranjero pondrá a prueba tu habilidad de pensar rápidamente. En situaciones complicadas, ¿eres calmado y asertivo o entras en pánico?

¿Trabajas duro?

Algunos estudiantes estadounidenses van a extranjero para interactuar exclusivamente con otros viajeros e ir de fiesta. Si tu meta es salir de fiesta, quizás es mejor unas vacaciones que un programa de estudios en el extranjero. Tu universidad de origen recibirá una copia de tus notas mientras estés en el extranjero, y tus créditos se transferirán y posiblemente afecten tu GPA. De todos modos, pasala bien cuando estés fuera del país—baila toda la noche en una discoteca de Berlín o disfruta del sabor del vino de Bordeaux—pero nunca a expensas de tus calificaciones.

¿Te gusta conocer nuevas personas?

Tanto los introvertidos como los extrovertidos valoran por igual sus amistades y conexiones con otras personas. Mientras estés inspirado por discusiones desafiantes y conversaciones reflexivas, eres un buen candidato para estudiar en el extranjero.

¿Estás con ganas de poner esfuerzo y tiempo a planear tu viaje?

Esto incluye elegir tu destino y decidir qué semestre(s) quieres ir. También querrás arreglar que los créditos que obtengas se transfieran a tu universidad de origen.

Qué significan tus respuestas

Si has respondido que sí a la mayoría de las preguntas de arriba, ¡felicitaciones! Probablemente estés listo para estudiar en el extranjero, y es hora de planear la experiencia. Si aún no te sientes preparado, también está bien. Puedes considerar posponer tu viaje hasta el siguiente año académico o estudiar en el extranjero solo por unas semanas en vez de un semestre. Toma pequeños pasos para prepararte, y confía en ti si piensas que la idea va contigo.

Página actualizada: 01/2019