Información para los estudiantes considerando las universidades comunitarias
Información para los estudiantes considerando las universidades comunitarias
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Las universidades comunitarias tienen carreras de dos años abiertas a todos sin importar sus puntajes en los exámenes, GPA o plan de estudios secundario. Sus programas terminan en un título de asociado (preparativo para más educación) o un certificado (preparativo para ingresar en el mercado laboral). Además, la universidad comunitaria es una de las opciones más económicas que existe, así que es fácil entender por qué atrae a tantos tipos de estudiantes.


¿Quiénes asisten a la universidad comunitaria?

Las universidades comunitarias son comunidades de campus que están abiertas a todos los que quieran continuar sus estudios. Muchas de estas instituciones son de “admisión abierta”, lo cual significa que todos son bienvenidos a solicitar y recibir una oferta de admisión. En una universidad comunitaria, se encuentra un cuerpo estudiantil diverso, desde estudiantes que toman cursos correctivos de matemáticas hasta los que aspiran cambiar de carrera.

La universidad comunitaria es ideal para todos: los estudiantes con familia propia, para mayores que quieren cambiar de profesión o aprender algo nuevo y los que recién se graduaron de la escuela secundaria. Estas universidades ofrecen más flexibilidad que las universidades tradicionales de cuatro años; tú puedes trabajar, estudiar a tiempo parcial, vivir en casa o tomar clases virtuales. Aunque trabajar y estudiar a tiempo parcial extiende el período de tus estudios, puedes ahorrar dinero y pagar la matrícula mientras estás inscripto, lo cual es un lujo que muchos estudiantes tradicionales no tienen. Además, la matrícula es bastante económica en las universidades comunitarias, así que tú no debes sentirte tan atrapado en tu programa de estudios.

La universidad comunitaria está abierta a todos. Según la Asociación Norteamericana de Universidades Comunitarias, un 36% de los alumnos son de la primera generación, 17% son padres solteros, un 12% son estudiantes con discapacidades y 4% son veteranos. Estas estadísticas incluyen estudiantes de todas las edades: 50% de ellos tiene menos de 21 años, mientras que un 10% tiene más de 40 años.

¿La universidad comunitaria es peor o más fácil que la universidad tradicional?

No. La universidad comunitaria ofrece grandes oportunidades a los estudiantes con la voluntad de trabajar, así que no debes escuchar a nadie que te diga lo contrario. Hay un estigma alrededor de la universidad comunitaria, pero en realidad, ayuda a los estudiantes a cumplir sus metas.

¿La universidad comunitaria me puede ayudar con mis metas?

Si te interesa continuar con tu educación o prepararte para una vocación, la universidad comunitaria podría ser la mejor opción para ti. Estos programas, dependiendo de su currícula, conceden un título de asociado o un certificado. Un título de asociado funciona como un título terminal o un trampolín a la licenciatura. Los certificados, a contramano, siempre te ayudan a prepararte para el mercado laboral o ir más allá con tu carrera.

¿Cómo son los beneficios de la universidad comunitaria?

  • Matrícula y cuotas: La universidad comunitaria es más barata que la universidad tradicional. En el año escolar 2017–2018, el costo promedio de la matrícula en una universidad comunitaria ($3.570) fue de aproximadamente tres veces menos que la matrícula de una universidad tradicional estatal. Durante el año escolar 2015–2016, casi 35% de los estudiantes de las universidades comunitarias recibieron subvenciones federales, 23% recibieron ayuda económica estatal y 7% recibieron ayuda económica de sus instituciones.
  • El alojamiento: Un 75% de las universidades comunitarias son locales y no residenciales, y por eso, los estudiantes solamente vienen al campus cuando tienen clases y se vuelven a casa por la tarde. Estas escuelas no tienen opciones para los estudiantes que quieran vivir en un campus. Por eso, vivir con la familia o buscar un apartamento cerca del campus son dos opciones de alojamiento que tienes si planeas asistir a una universidad comunitaria. Arreglando tu propio alojamiento típicamente es más económico que el alojamiento de campus.
  • Trabajo y estudio simultáneo: Las universidades comunitarias son flexibles. No demandan que los estudiantes sean de jornada completa. Te permiten tomar clases virtuales o en persona. Ofrecen varias clases por la tarde para que puedas trabajar durante el día. Ahorra para el futuro mientras trabajes y estudia a la vez. En el año escolar 2011–12, un 40% de los estudiantes de la jornada completa también trabajaban a tiempo parcial, y un 38% de los estudiantes a tiempo parcial trabajaban a tiempo completo.
  • Logrando una variedad de metas: Sin importar tus metas, la universidad comunitaria te puede sacar adelante.
    • Cursando clases correctivas: Si tú quieres asistir una institución de cuatro años pero todavía no tienes las notas necesarias para ingresar, la universidad comunitaria puede compensar tus notas de la escuela secundaria y probar tus talentos en sus clases. El tamaño de las clases en las universidades comunitarias es pequeño, y la prioridad de la facultad es la enseñanza, no la investigación, así que puedes recibir apoyo de tus profesores. Además, la mayoría de los programas son de admisión abierta (aceptan a casi todos), así que tú todavía tienes la chance de compensar tus notas flojas.
    • Terminando los prerrequisitos de educación general: Si sabes que eventualmente quieres recibir la licenciatura, podrías empezar tus estudios en una universidad comunitaria, donde puedes cursar clases de educación general más baratas que las que podrás encontrar en una universidad de cuatro años. Cuando cambias de escuela, habrás terminado la mayoría de los prerrequisitos y habrás ahorrado en el proceso.
    • Haciendo los planes para el futuro: Si no sabes qué hacer después de graduarte de la escuela secundaria, uno o dos años en una universidad comunitaria te puede guiar. El costo de la matrícula es bastante económico, así que puedes tomar una variedad de clases en humanidades (y cumplir con los requisitos de la educación general) antes de comprometerte con un programa. Puedes usar tus años en la universidad comunitaria para explorar tus opciones y decidir una concentración antes de solicitar el ingreso en una universidad de cuatro años. Esto minimiza el riesgo de abandonar una institución de cuatro años porque no fue un excelente elección para ti.
    • La preparación para el trabajo de tus sueños: Muchas universidades comunitarias ofrecen programas en campos profesionales (enfermería, diseño gráfico, estudios del Sistema de Información Geográfica, extinción de incendios y tecnología de emergencias médicas, entre otros), los cuales te preparan para una carrera. Además, puedes entrar al mercado laboral justo después de terminar tu programa.
  • Pronóstico laboral mejorado: En promedio, los trabajadores que estudiaron en una universidad comunitaria ganan más dinero que los que no. Aún más impresionante, Jon Marcus del Hechinger Report comparte que un 30% de los graduados de la universidad comunitaria ganan más que los licenciados. No es sólo que el dinero es mejor, sino que las universidades de cuatro años que ofrecen licenciaturas no se enfocan tanto en el mercado laboral. Las universidades comunitarias, a contramano, trabajan junto con el mercado laboral y las empresas locales para proveer a los estudiantes con el entrenamiento necesario para encontrar un puesto inmediatamente después de la graduación.

¿Cómo son las desventajas de la universidad comunitaria?

  • Las transferencias de créditos: Si tú eres un estudiante de cambio, debes saber que las instituciones de cuatro años son exigentes al decidir cuáles créditos van a aceptar de una universidad comunitaria. Un estudio de 2014 de Paul Attewell y David Monaghan de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY) encontró que un 14% de los estudiantes perdieron más de 90% de sus créditos al cambiarse a una universidad de cuatro años desde una universidad comunitaria. Sólo un 58% de los estudiantes de cambio mantuvieron más del 90% de sus créditos. Si planeas completar tus prerrequisitos en una universidad comunitaria antes de cambiarte, es imperativo que empieces a trabajar con un asesor académico tanto en la universidad comunitaria y la de cuatro años. Ellos te pueden aconsejar sobre las cursadas e indicar los existentes acuerdos de articulación (colaboraciones entre una universidad comunitaria y otra universidad cercana que facilitan la transferencia). Guarda una copia de tu correspondencia por escrito.
  • El campus no residencial: La mayoría de las universidades comunitarias no tienen dormitorios, así que no hay una comunidad residencial. No obstante, para compensar la falta de alojamiento y para animar a las relaciones entre los estudiantes, es probable que haya una oferta de varias actividades extracurriculares. Hay que asegurar que completes las tareas a tiempo; cuando vives en casa o lejos del campus, estás fuera del campus por largos períodos de tiempo. Tienes que dedicarte a las clases a pesar de las distracciones de televisión, familia y quehaceres.
  • Una currícula limitado: Las universidad comunitarias son programas de dos años; si quieres tu licenciatura, tendrás que cambiarte de escuela después de tomar los prerrequisitos o recibir tu título de asociado. Es simple asistir a una universidad comunitaria para cumplir requisitos o tomar clases correctivas: las universidades comunitarias ofrecen clases preliminares en todas las materias básicas. Si deseas continuar con un cierto hilo de matemáticas o si quieres recibir un título especializado, hay que asegurarse de que la universidad comunitaria ofrezca las clases necesarias para ello.
    • En 23 estados, las universidades comunitarias tienen la autorización de conceder licenciaturas, pero hay límites en los tipos de programas y quiénes pueden juntarse. Es más, algunas universidades comunitarias en cada estado ofrecen esta opción. Es probable que cambien las restricciones en el futuro, pero por ahora, necesitarás fijarte con cada universidad comunitaria sobre sus opciones en relación a los títulos.
  • Compañeros desinteresados: Dada la política de admisión abierta, la universidad comunitaria a veces aloja a alumnos que no están particularmente interesados ni quieren estar ahí. Como resultado, el discurso y el ambiente del aula puede sufrirse. Sin embargo, la educación es lo que tú haces de ella. Tus profesores reconocen cuando tú te dedicas a los estudios.
  • Tasa de graduación baja: Según un reporte de 2016 de la Asociación Estadounidense de Universidades Comunitarias, sólo un 38% de estudiantes que comenzaron su educación postsecundaria en la universidad comunitaria se gradúan dentro de seis años. Esto incluye estudiantes que se cambiaron a otra institución de dos años para completar sus títulos y a aquellos que se cambiaron a instituciones de cuatro años. Un 16% de los estudiantes estaban aún inscriptos en la universidad seis años después de haber comenzado, indicando que algunos estudiantes estiran sus clases o se toman tiempo libre de los estudios, pero aún así esperan tener sus credenciales. Casi 50% de los estudiantes que comenzaron la universidad comunitaria no estaban inscriptos ni tenían credenciales después de seis años. Si tú estás motivado, estas estadísticas son solamente eso, estadísticas, y no debería impedirte inscribirte en una universidad comunitaria. No obstante, es buena idea asegurar que la universidad tiene un sistema de apoyo para ayudarle a recibirse a tiempo.
  • Estigma: En algunas partes, se llama “grado 13°” a la universidad comunitaria. Otras personas la ven como un último recurso para los estudiantes que reciben cartas de rechazo de las universidades de cuatro años. Simplemente, no merece este estigma negativo. A diferencia de las universidades de cuatro años, donde la mayoría de los nuevos ingresantes vienen directo de la escuela secundaria, la universidad comunitaria es un lugar para estudiantes de todo tipo. Son estudiantes con trabajo, familias y otras responsabilidades, quienes continúan su educación del modo que más tiene sentido para sus estilos de vida. No hay nada que tú puedas hacer para inmediatamente borrar el estigma que lleva la universidad comunitaria, pero tú sabes la verdad: tu aula es un lugar inclusivo, y debes sentirte orgulloso de tu camino.

Página actualizada: 05/2018