Puedes empezar a prepararte para la universidad ni bien estés en tu primer año de la secundaria sin esforzarte demasiado. Toma las clases competitivas (como las ofertas de los Programas AP o IB), planea tomar más clases que los requisitos mínimos y conoce a tus maestros y asesores académicos. Unirte a un club, jugar un deporte y conseguir un trabajo también son buenas maneras de mejorar tu CV y llamar la atención de las universidades.

Los mejores solicitantes universitarios son completos. A ojos de un representante de admisión, un estudiante con buenas notas quien no participa en ninguna actividad extracurricular no sobresale tanto como un estudiante con notas decentes quien también está en el equipo de atletismo, participa en el centro de estudiantes y trabaja a tiempo parcial. Usa tus años escolares para mejorar tu CV: toma (y sobresale en) las clases exigentes, hazte amigo de tus maestros, participa en las actividades extracurriculares y demuestra tu interés en las universidades prospectivas.

Durante el verano, tienes mucho tiempo para poner al día tu CV. Consigue un trabajo o pasantía para ganar dinero y experiencia, o empieza a hacer servicio comunitario con alguna organización que te interesa y que te invitaría a continuar durante el año escolar. Tomar clases, leer libros, estudiar para los exámenes estandarizados que vienen y viajar también son actividades significativas que hacer durante el verano.