Desafortunadamente, demasiados estudiantes indocumentados y talentosos abandonan sus sueños de la educación superior. Sólo un 5-10% de los 65,000 estudiantes indocumentados, quienes se gradúan de la secundaria cada año, ingresan luego en la facultad. Para aumentar esta estadística, los estudiantes indocumentados necesitan las herramientas para luchar contra los obstáculos para los indocumentados, los cuales son barreras opresivas en el terreno legal, financiero y social. Necesitan saber lo que impide su camino. La siguiente lista no propone abrumarlo, sino prepararle para los obstáculos que vienen.


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Obstáculos sociales

Las barreras sociales que enfrentan los estudiantes indocumentados dependen de la persona. Junto con la alta presión de solicitar el ingreso a la universidad, estos desafíos afectan la estabilidad emocional y la autoestima.

  • Estigma negativo asociado con la inmigración ilegal. Persiste la discriminación contra los estudiantes indocumentados. Todavía se escuchan términos peyorativos como “los ilegales” que refieren a personas que no tienen documentos autorizados de la inmigración. Este lenguaje despectivo reduce las personas a una sola acción, y muchas personas descubren que daña su autoestima. Una acción, como escurriéndose sobre la frontera o falsificando una visa, puede ser ilegal, pero una persona no.
  • Temor a la deportación. Para un estudiante indocumentado que llegó al país como un infante, viviendo en los Estados Unidos es la única forma de vida que sabe; los Estados Unidos es su hogar. No obstante, hasta el 80% de los estudiantes sin documentos reportan que tienen miedo de la deportación y la vuelta al país que apenas conocen.
  • Desconfianza hacia los amigos y maestros. Muchos estudiantes indocumentados eligen esconder su estado de inmigración, que nadie incluso los amigos cercanos lo descubre. Tienen miedo de que si los amigos o maestros descubren la verdad, los rechazarían o los reporten a las autoridades. Los estudiantes sin documentos entonces sufren de un sistema de apoya débil (real o percibido).
  • Barreras del idioma. Algunos estudiantes inmigraron a los Estados Unidos como niños mayores. Quizás han luchado para aprender inglés en la secundaria, lo que resultó en notas bajas y conexiones débiles con su asesores académicos. Quizás necesitan aprobar exámenes estandarizados o pruebas de inglés para poder entrar a la universidad. Si las secundarias no ofrecen clases de inglés como segundo idioma, los estudiantes tendrán que acceder a recursos idiomáticos como BusuuDuolingo en su tiempo libre.
  • Familias divididas tras fronteras. Muchos estudiantes indocumentados no viajan fuera de los Estados Unidos una vez que ingresaron. Puede ser que tengan miedo de que las autoridades los detengan al salir o al momento de reingresarse. Generalmente, resulta en familias separadas, algunos miembros en los Estados Unidos y otros todavía en el extranjero. Crea un estrés emocional y un sistema de apoyo diseminado. Los estudiantes indocumentados sufren de depresión y sensaciones aisladas.
  • Falta de apoyo por parte de la secundaria. Muchas escuelas secundarias ofrecen orientación profesional y educativa, pero no se adapta sus recursos a los inmigrantes. Los asesores académicos a veces tienen entrenamiento insuficiente para entender las necesidades de los estudiantes indocumentados, y a veces proveen información irrelevante u obsoleta. Para recibir apoyo más personalizado que el de su secundaria, es posible que usted necesite buscar un centro comunitario o un club específicamente para gente de su cultura. La programación para los inmigrantes a menudo incluye clínicas legales y clases de inglés.
  • Desinformación sobre la elegibilidad y los derechos. Algunos estudiantes indocumentados suponen incorrectamente que la educación superior esté fuera de alcance. Puede ser que piensen que esté prohibido su ingreso a la universidad. Sin los recursos y un sistema de apoyo, otros estudiantes no creen que ir a la universidad sea una meta realista. Mientras sí es verdad que su estado de inmigración se pone en contra de los sueños académicos, usted todavía puede asistir a una universidad asequible.

Obstáculos financieros

Los presupuestos limitados también interfieren con las esperanzas de la educación superior que tienen los estudiantes indocumentados. Sus oportunidades de empleo restringidas deben señalar una necesidad de ayuda económica, pero algunos préstamos y becas están fuera de alcance. El estrés financiero es enorme.

  • Un alto índice de pobreza para inmigrantes indocumentados. El 30% de todos los inmigrantes indocumentados viven bajo el umbral de pobreza. En algunos casos, las familias luchan para comprar comida y pagar el alquiler, así que simplemente no pueden gastar miles de dólares en la matrícula de un solo hijo.
  • Costo de matrícula en aumento. Cada vez más crece el precio de las universidades estadounidenses. Las estadísticas más recientes del Departamento de Educación reportan un costo de matrícula promedio de $7,989 anual en las universidades públicas y $25,735 en las privadas. Aumenta el precio continuamente cada año.
  • Falta de acceso a unos programas de ayuda económica. Los estudiantes indocumentados no califican para programas de beneficios federales como cupones de alimentos, servicios sociales y seguro médico popular. Las oportunidades para subvención educativa federal también están cerradas. La ley prohíbe que los estudiantes indocumentados accedan a préstamos, subsidios o subvenciones y programas de “Estudio y Trabajo” federales, los cuales ayudan con los costos de matrícula.
  • Los préstamos privados requieren un cofirmante ciudadano. Cada año, millones de estudiantes sacan préstamos federales y privados para financiar la educación superior. Por ley, los inmigrantes indocumentados no pueden recibir préstamos federales, y es difícil acceder los privados también. Los bancos y otras prestamistas privadas usualmente requieren de que un solicitante indocumentado busque a un ciudadano o residente legal para firmar conjuntamente por un préstamo. Con conexiones débiles en los Estados Unidos, el proceso les cuesta a muchas familias indocumentadas.

Obstáculos legales

Cuando usted piensa en su estado de inmigración, probablemente se enfoca en sus derechos legales—o la falta de derechos legales. La ley federal no le bloquea el acceso a la universidad, pero sí le bloquea de otros derechos y protecciones que pueden afectar sus planes educativos indirectamente.

  • Autorización temporal de trabajo. Sin un permiso de trabajo (EAD es la sigla usada en inglés), un inmigrante indocumentado no puede trabajar legalmente. Los que sí trabajan lo hacen ilegalmente o por debajo la mesa, y no reciben protección del empleador. Afortunadamente, algunos jóvenes trabajadores indocumentados cumplen los requisitos para un permiso de trabajo temporal (y un número de seguro social acompañante) bajo un programa de Acción Diferida para los Llegados en Infancias (DACA). El pedido no es automático ni permanente. Si usted es un inmigrante indocumentado y no recibe aprobación de DACA, usted no puede trabajar antes, durante o después de recibirse de la facultad, lo cual hace los pagos de matrícula casi imposibles.
  • Falta de seguro social. Los inmigrantes indocumentados solamente pueden recibir un número de seguro social si su pedido de acción diferida está aprobado. Si no, sin un número de seguro social, usted no puede trabajar legalmente. Tampoco puede recibir beneficios de seguro social ni solicitar ayudas económicas y becas que ofrece su estado de residencia u organizaciones privadas. Correspondiente a las leyes en su estado de residencia, su estado de inmigración también podría afectar su elegibilidad para una licencia de conducir, sin la cual complicaría su viaje diario a clases.
  • No hay camino a la ciudadanía o residencia permanente. Como ya se ha mencionado, hay pasos temporales que algunos estudiantes indocumentados pueden tomar para obtener un permiso de trabajo temporal. Sin embargo, este derecho no aplica a todos los inmigrantes indocumentados, y solamente ofrece una solución temporal al procedimiento inmigratorio. Actualmente, el Congreso todavía no ha aprobado ninguna reforma inmigratoria. Hasta entonces, no hay ningun paso directo que los estudiantes indocumentados pueden seguir para obtener la ciudadanía ni la residencia legal.

Página actualizada: 09/2017