Con cientos de opciones universitarias, averiguar dónde solicitar o cómo empezar una búsqueda universitaria, puede ser abrumador. Asistir a una feria de estudios universitarios local es un buen primer paso, pero también hay que identificar las universidades que probablemente te van a aceptar y que están dentro de tu presupuesto. Tan pronto como tengas tu lista, podrías hacer un tour por cada campus y arreglar visitas de una noche para reducir tus opciones aún más.

La mejor universidad es una combinación de varios factores: programas académicos, ubicación, tamaño, afiliación religiosa (o falta de la misma) y diversidad del cuerpo estudiantil. Todos estos factores contribuyen al ambiente de una universidad, y saber qué te interesa te ayudará a reducir tus opciones. Si quieres jugar básquetbol, asegúrate de que tu universidad prospectiva tenga un equipo; si quieres unirte a una fraternidad, asegúrate que tu universidad prospectiva tenga “la vida griega.” Determina lo que quieres de una universidad antes de empezar tu búsqueda universitaria.

Tan pronto como tengas una lista de universidades que te interesan, redúcela a las que están económicamente a tu alcance. No significa que tengas que poder pagar todo fuera de presupuesto; la mayoría de las universidades ofrecen ayuda económica a los estudiantes. Estima qué tipo de ayuda económica vayas a recibir del gobierno, la universidad y fuentes privadas y considera cuáles gastos corrientes vayas a tener. Tu lista de universidades prospectivas se reducirá automáticamente.

Hay tres tipos de universidad a los que podrías solicitar: las seguras, las correspondientes y las de alcance. Las universidades seguras son aquellas en que tus fuerzas académicas casi garantizan una oferta de admisión, mientras las universidades de alcance son aquellas en que tienes un chance de admisión pero no son una garantía. Las universidades correspondientes son las que te quedan bien en términos de fuerzas académicas y debilidades y las estadísticas de admisión de la universidad.

Las ferias de los estudios universitarios contienen casetas de universidades de todo el país y te ofrecen la oportunidad de hablar sobre ciertas universidades directamente con los representantes de admisión, así que es importante que no uses este tiempo para socializar con amigos. Haz una investigación sobre las universidades participantes con anticipación y sepárate del grupo para visitar las casetas de las universidades que te llaman la atención. Habla con los representantes de admisión y los ex-alumnos para entender mejor y tener una impresión de cada institución, y sé respetuoso y atento durante tus conversaciones. Trae un cuaderno para tomar apuntes o una carpeta para organizar folletos de las casetas que visitas para hacer decisiones informadas más tarde.

La mejor manera de aprender sobre una universidad prospectiva es llamar a la oficina de admisión y pedir un tour de campus o un lugar para dormir si quieres pasar la noche. Los representantes de admisión te pueden ayudar a arreglar las reuniones con profesores, entrenadores y estudiantes, y te pueden ayudar a encontrar una clase que observar. Llega a tiempo y haz una lista de preguntas con anticipación para asegurar que tu viaje valga la pena. Después, trata de imaginarte en el campus. ¿Te sentirías como en casa?

Aunque es el camino tradicional, no es indispensable asistir a una universidad de cuatro años. De hecho, no estás obligado a asistir a ninguna universidad en absoluto. Si quieres continuar tu educación eventualmente pero no en este momento, podrías considerar un año sabático o alistamiento en las fuerzas armadas. Si un programa de cuatro años nunca te servirá, podrías considerar una universidad comunitaria, clases virtuales o escuela técnica. Tienes varias opciones.