Cómo aprovechar las vacaciones de verano
Cómo aprovechar las vacaciones de verano
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Es importante que te relajes y descanses del caos y estrés de los estudios, pero a las universidades les gusta ver que tú hayas usado tus veranos más que para tomar sol y enviar mensajes a sus amigos junto a la piscina. Desarrolla tu CV y gana experiencia práctica con un trabajo, proyecto de voluntariado o clase veraniega.


Consigue un trabajo o pasantía.

Hay varias opciones divertidas para el empleo veraniego (como guardavidas o supervisor de un campamento) y pagarán por tu tiempo. Es una manera genial de ahorrar para la universidad y de probar a los representantes de admisión que tú sabes usar tu tiempo sabiamente. Si puedes encontrar un trabajo o una pasantía en tu campo de estudios, mejor. Por ejemplo, si te interesa la hospitalidad, trata de trabajar en un restaurante. Si te interesa el medio ambiente, contacta a las oficinas gubernamentales locales y empresas verdes para saber sobre las pasantías disponibles. No sólo aprenderás habilidades prácticas para aplicar a otros trabajos en el futuro, sino también construirás una red de profesionales quienes te podrán recomendar en el futuro.

Haz horas de servicio comunitario.

Es excelente hacer trabajo comunitario durante el verano, especialmente para los estudiantes quienes tienen varias actividades extracurriculares y mucha tarea durante el año escolar. Si es posible, trata de comprometerte con una actividad durante todo el verano ya que los representantes de admisión prefieren ver en tu CV actividades de calidad (un compromiso a largo tiempo por una causa, la cual te inspira pasión) por sobre una multitud de proyectos cortos en varias ubicaciones. Hay varias oportunidades para voluntarios, y al menos una de ellas coincide con tus intereses. Podrás hacer trabajo comunitario en un refugio de animales o en un hospital, limpiar tu hábitat local o crear una campaña de donaciones para los niños necesitados en tu ciudad. No elijas una experiencia sólo porque piensas que parecerá impresionante en tu solicitud de admisión; elige una experiencia de servicio que tenga que ver con tus pasiones.

Perfecciona tu talento.

Si eres un artista visual, músico, intérprete o escritor, los largos días de verano son perfectos para perfeccionar tu técnica con horas de práctica. Empieza a arreglar un portfolio o prepararte para tu audición. La mayoría de los programas BFA son competitivos. Anticipan que sus solicitantes sean artistas proficientes. Practicar y prepararse durante tu último año de la escuela secundaria aumenta tus chances de aceptación. Busca a un entrenador o mentor que pueda aconsejarte y sugerir nuevas maneras de desarrollar y perfeccionar tus habilidades. Si hay exposiciones de arte locales a las que podrías entregar tus obras o proyectos de teatro local en los que podrías participar, ¡házlo! Es impresionante tener experiencia real en tu CV.

Regístrate en un programa académico veraniego.

Te podrían interesar varios programas de aprendizaje veraniego. Empieza a investigar tus oportunidades antes del verano. Puede ser que necesites preparar una solicitud para ciertos de ellos. También deberías tener el tiempo para hacer un presupuesto. Si el dinero impide tu búsqueda de opciones, recuerda que algunos programas veraniegos para los estudiantes de la escuela secundaria ofrecen ayuda económica y becas. Habla con tu representante de admisión sobre los siguientes opciones:

  • Explorar una materia no disponible en tu escuela secundaria
  • Conocer a nuevas personas quienes comparten tus pasiones
  • Probar materias universitarias y experimentar la vida universitaria y del campus
  • Refinar tus habilidades artísticas, atléticas o académicas
  • Recibir crédito universitario
  • Usar el cerebro durante el verano
  • Participar en uno de los dos programas de residencias veraniegas federales para estudiantes del secundario: Upward Bound y Governor’s Schools

Desarrolla tu CV.

Si nunca antes has escrito un CV, ahora es el momento de hacerlo. Un CV es un documento simple que incluye tu nombre, información de contacto, historia educativa, experiencia laboral y otras experiencias relevantes. Podrías incluir tu historia de servicio comunitario, la lista de premios que tú has ganado y actividades extracurriculares o presentaciones en las que has participado. Cuando obtienes más experiencia, tu CV se expandirá orgánicamente, así que no te preocupes de llenarlo artificialmente ahora. Trata de actualizar tu CV cada año para mantener una lista de tus logros. Estaría listo cuando tú necesites entregarlo a empleadores, supervisores de pasantías o universidades prospectivas. También puede servir como una inspiración cuando tienes que elegir un tema para tu ensayo personal.

  • Revisa un ejemplo de CV de un estudiante de la secundaria aquí.

Prepárate para el SAT y/o ACT.

Es difícil motivarse a estudiar para los exámenes estandarizados cuando tienes tarea y compromisos extracurriculares durante el año escolar. Usa el verano para completar un libro de trabajo, toma una clase preparatoria o encuentra a un tutor para un examen estandarizado. Vale la pena recordar que en el futuro, algunas universidades podrían pedir tus resultados en los exámenes por asignatura SAT. Si ya has compilado una lista de universidades prospectivas, fíjate en los requisitos de admisión de cada universidad para ver cuáles exámenes debes rendir. Los siguientes artículos (escritos en inglés) ofrecen consejos sobre cómo prepararse para un examen:

Viaja.

A la mayoría de los viajeros ávidos, le interesa aprender sobre personas que vienen de otras culturas y hablan otros idiomas. ¿Tus viajes ponen en el candelero tu pasión para la geografía, la política, el idioma o la cultura? Si tú puedes proveer una percepción respetuosa y humilde sobre tus viajes en tu solicitud o entrevista de admisión, te destacarías como estudiante del mundo, no sólo del aula. Hay varias opciones para estudiar en el extranjero como estudiante del secundario si prefieres viajar como parte de un programa y no con tu familia. Este sitio web contiene algunas sugerencias de programas veraniegos que proveen experiencias con el idioma, liderazgo y descubrimiento global.

Solicíta becas.

Si tú no estás en tu último año de secundaria, probablemente no seas elegible para solicitar las becas institucionales asociadas con un cierto programa o escuela, pero hay varias becas privadas abiertas a los estudiantes en todos los años de la secundaria. Algunas becas están abiertas a los estudiantes aún más jóvenes. Hay miles de resultados cuando se hace una búsqueda de Google de “becas para estudiantes de la secundaria,” por ejemplo. Obviamente, tú no serás elegible para cada beca que encuentres en internet, pero es seguro que hay al menos una beca que quede bien con tus talentos o intereses si haces una búsqueda creativa. Mientras se ofrecen muchas becas institucionales a los estudiantes con bajos recursos o los mejores promedios, las becas privadas reconocen varios aspectos de tu identidad. Hay becas abiertas sólo a estudiantes de una cierta etnicidad, ciudad, situación familiar o carrera prospectiva. Hay algunas que premian la creatividad (¿qué harías en un apocalipsis de zombis?) o talento artístico. El blog de Student Caffé está lleno de artículos sobre becas privadas y lo actualizamos frecuentemente o podrías aprender más aquí. Cualquier beca que ganes, sin importar si es de $500 o $5.000, va a ayudarte con los costos de matrícula.

Lee.

Define quién eres y abre un libro por placer de vez en cuando. Es bueno para expandir tu vocabulario y fortalecer tus habilidades de escritura para tus ensayos universitarios. Además, cuando llega la temporada de solicitudes de admisión universitaria, muchas de ellas te van a preguntar sobre tus hábitos de lectura. Si tienes que nombrar tu libro favorito en una entrevista o ensayo de admisión, fácilmente puedes contestar si lees fuera del aula. La lectura también mejora tu concentración, abre tu imaginación e inspira la autorreflexión. ¿Todavía necesitas más razones para leer? Es una manera de relajarse. Puede mejorar tu reposo durante el estrés de las solicitudes a las universidades. Usa los siguientes recursos para descubrir tu próximo libro apasionante:

Explora tus opciones futuras.

Sin importar tu grado, sea tu primer año o el último, es importante pensar en lo que quieres hacer después de la graduación. Mientras asistir a una universidad de cuatro años es el camino “tradicional”, podrías solicitar admisión a una universidad comunitaria, asistir a una escuela técnica, perseguir un título en líneaunirte a las fuerzas armadas o tomar un año sabático para descubrir tus pasiones, empezar un trabajo o hacer servicio comunitario.

Para los estudiantes ya con una carrera en mente, elegir un camino es más simple. Un estudiante con ganas de hacerse médico ya sabe que una carrera de medicina está en su futuro. Un estudiante con ganas de hacerse un flebotomista sabe que podría obtener sus credenciales en una universidad comunitaria o escuela técnica. Son los estudiantes no decididos quienes necesitan pasar más tiempo explorando opciones. ¿Cuáles son tus pasiones? ¿Qué te gustaría hacer en el futuro? ¿Qué no te gustaría hacer en el futuro? Entender lo que no te gustaría hacer puede ser tan importante como conocer tus intereses. Los estudiantes que no quieren continuar con su educación en este momento pero sí en el futuro podrían considerar reclutamiento en las fuerzas armadas. Los estudiantes con varios intereses podrían considerar una universidad de artes liberales. Empezar tu investigación con tiempo para tomar la mejor decisión, es la clave:

  • No es demasiado pronto para reunirse con tus asesores académicos para pedir sus consejos y conocer sobre tus opciones. Además, saben cómo funciona el proceso de solicitar admisión universitaria, y pueden ayudarte con tus solicitudes si es el camino que decides. Presentarte ante tus asesores académicos y reunirte con ellos regularmente también asegura una carta de recomendación en el futuro.
  • Mientras típicamente se ofrecen ferias de estudios universitarios durante las horas escolares (y deberías planear asistir), podrías empezar a visitar las universidades que te interesan, durante los veranos. Aunque los campuses no estarán llenos de estudiantes, todavía podrías entender la geografía del campus, hacer un tour y reunirte con profesores y representantes de admisión. Llama a los representantes de admisión antes de llegar, para arreglar algunas reuniones. Al llegar, haz muchas preguntas y toma apuntes.
  • Con tu familia, trae a colación el tema incómodo de cómo costear la universidad. Saber cuánto podrían pagar, y cuánto tienes que pagar tú solo, te puede ayudar a elegir universidades a tu alcance económico.
  • Fíjate en tu expediente académico. ¿Hay aspectos que mejorar, y tienes el tiempo? Dependiendo del tipo de universidad a la que tú quieres asistir, puede ser que existan requisitos académicos muy estrictos. Evalúa tus chances basándote en tu promedio académico, resultados en los exámenes estandarizados y en dificultad de la programación académica.

Puede ser que tu futuro parezca muy lejano, pero va a llegar la graduación antes de que te des cuenta. Tener un plan antes de que termines la secundaria asegura que la graduación sea una celebración.

Adelanta tu ensayo personal para la admisión universitaria.

Si ya has empezado la lista de universidades a las que vas a solicitar admisión, fíjate en sus procesos de admisión. Muchas universidades aceptan las solicitudes entregadas por más de una plataforma virtual. Significa, entonces, que ya puedes crear un perfil y ver lo que requiere cada universidad. Mientras las plataformas a veces no requieren nada más que un ensayo personal, es posible que las universidades mismas pidan más: un ensayo suplementario o respuestas breves a preguntas específicas a sus instituciones. Guarda una lista de cuáles universidades requieren cuáles ensayos, y empieza a formular tus respuestas. Si tú eres muy ambicioso, ¡comienza a escribir!

Página actualizada: 04/2018