Cuando llega la primavera (o antes de que llegue si has solicitado la admisión temprana), vas a empezar a recibir noticias de todas las universidades a las que solicitaste la admisión. Si te acepta una sola universidad, ¡felicidades! Si recibes ofertas de admisión de varias universidades, tienes una decisión que tomar. Puede ser difícil elegir entre dos o más instituciones, especialmente cuando cada universidad te ofrece algo distinto. Las ofertas de ayuda económica pueden variar dramáticamente también. No obstante, puedes elegir a una sola, así que vale la pena considerar cada ángulo antes de dedicarte a una universidad.


Comparando las ofertas de admisión

Para la mayoría de los estudiantes, el factor más importante al que considerar mientras están comparando las ofertas de admisión es la ayuda económica que ofrece cada universidad (esta información está disponible en la carta de ayuda económica que te enviará cada universidad que te acepta). La carta te puede ayudar a determinar el costo de asistencia total de cada institución, el número de becas y subvenciones federales que recibirías si asistieras y cuánto tendrías que pagar después de restar esta ayuda. En cuanto hayas determinado el costo de asistencia de cada institución y restado la ayuda económica (préstamos, subvenciones y los ingresos estimados del trabajo), puedes comparar los gastos que tendrías en cada universidad que te aceptó para determinar la más cara y la más barata.

Hay consideraciones además de lo económica cuando estás tomando tu decisión universitaria final. Tienes que querer asistir a la universidad por la que decides, así que si hay una universidad que se destaque en tu mente y que encaje a tu presupuesto, ¡confía en tu instinto! Similarmente, si hay una universidad que no te interesa tanto, está bien ya rechazar su oferta de admisión.

Después de explorar el tema de ayuda económica y escuchar a tus instintos, tú decides los otros criterios para restringir las opciones. Podrías visitar (o volver a visitar) un campus y quedarte la noche para tener una mejor idea de la vida del alumno. Podrías llamar a la oficina de admisión y pedir por un representante de admisión o estudiante actual que pueda contestar las preguntas que todavía tienes. Podrías fijarte en las estadísticas (tasa de retención, tasa de graduación y tasa de empleo después de graduación).

Tu prioridad es tu felicidad. Reflexiona sobre cómo te sentías cuando visitaste cada universidad o hablaste con los estudiantes actuales. Fíjate en la oferta de clases y actividades extracurriculares para asegurar que hay muchos programas que te interesan. ¿Te interesa estudiar en el extranjero? Ya revisa los opciones que ofrece cada universidad para ver qué más te llama la atención. Sí, la ayuda económica es importante y usualmente es una consideración principal, pero recuerda que vas a pasar los próximos cuatro años de tu vida en este lugar. Elige una universidad que te ayude a crecer.

¿Qué tal las aceptaciones de decisión temprana?

Si has solicitado la admisión de decisión temprana a una universidad que te ha aceptado, estás legalmente obligado a asistir a esa universidad y rescindir todas las solicitudes que entregaste mientras estabas esperando las noticias de la primera institución. Muy raramente una universidad que acepta a un estudiante durante el proceso de decisión temprana permite que rompa su contrato de asistir a la universidad si puede probar que la oferta de ayuda económica no es adecuada. Contáctate con la oficina de ayuda económica de la universidad inmediatamente si tienes dudas sobre la oferta. Es posible que pueda proveerte con otra beca o más ayuda económica, pero no es una garantía.

¿Qué tal las aceptaciones de acción temprana?

Puede ser tentador aceptar una oferta de acción temprana durante el invierno para evitar el estrés de solicitar a otras universidades con políticas de decisión regular. Sin embargo, ya que no hay consecuencias de esperar para tomar una decisión final, es mejor considerar su oferta de acción temprana junta con otras ofertas que recibas en la primavera. Tómate el tiempo de comparar las ofertas de ayuda económica y visitar los campuses que todavía no has visto para asegurarte de que estás tomando la decisión más informada.

Tomando la decisión final

La decisión final es una que sólo puedes tomar después de considerar todas tus opciones. Si estás en la lista de espera de tu primera elección, todavía tienes que tomar una decisión basada en las universidades que ya te han aceptado porque tu probabilidad de salir de la lista de espera no es muy alta. No quisieras terminar sin ninguna opción para el otoño. Recuerda que has solicitado admisión a cada universidad en tu lista por una razón: puedes imaginarte en cada una. Como ya mencionado, hay unas cosas que podrías considerar antes de tomar tu decisión final.

  • Las visitas: Si todavía no has visitado el campus de ninguna universidad que te ha aceptado, ahora es el momento para eso. No puedes hacer una decisión informada si todavía no te has sumergido en la vida estudiantil de una cierta institución.
  • La comunicación: Habla con los estudiantes actuales, ex alumnos y la facultad. Usa los grupos de Facebook para contactarte con otros estudiantes prospectivos. Lee las publicaciones universitarias para entender la cultura de la institución. Confía en tu intuición cuando estés tomando tu decisión. ¿Cuál te hacía sentir más cómodo? ¿En dónde podrías exigirte a crecer? ¿Cuál te emocionó más sobre la vida estudiantil?
  • El dinero: Considera las ofertas de ayuda económica. Cuando te recibes, ¿cuánta deuda tendrás acumulada? ¿Tendrás que trabajar a tiempo parcial durante los años de la carrera? ¿El título que recibirás y la reputación de la universidad te pueden ayudar a encontrar un trabajo después de la graduación que te permita amortizar tu deuda rápidamente? Si dos universidades están cabeza a cabeza en tu mente cuando consideras lo académico y lo personal, elegir la más barata puede ser la mejor opción a la larga.
  • La decisión: No tengas prisa con tu decisión; tienes tiempo. No obstante, hay que entregar todas las decisiones antes del 1 de mayo, o el Día Nacional de Decisión. Por último, haz la mejor elección para ti, no para tu familia, amigos o asesores académicos. Después de todo, eres tú, no ellos, el que tiene que pasar cuatro años allí.

¿Qué necesito hacer después de hacer mi elección?

Ni bien hagas tu decisión, responde a todas las universidades que te aceptaron. Obviamente, solo puedes decir sí a una de aquellas, pero es una cortesía hacer saber a las otras universidades que no vas a ingresar así pueden ofrecer tu lugar a otro solicitante. Si estás en una lista de espera cuando tomas tu decisión, puedes quedarte en la lista o quitar tu nombre. Típicamente el 1 de mayo es la fecha límite para aceptar o rechazar una oferta. Tu carta de aceptación detallará lo que necesitas entregar además de la carta o formulario que avisa que vas a aceptar tu lugar en la clase entrante (o como estudiante de cambio). Cuando aceptas una oferta, típicamente también tienes que aceptar la respectiva oferta de ayuda económica (o las partes que quieres; no estás bajo ninguna obligación de aceptar toda la ayuda económica que te ofrecen) e incluir un depósito (la cantidad será especificada) que garantiza tu lugar en la clase.

Después de entregar estos materiales, toma un poco de tiempo para celebrar. Sufrir el proceso de admisión universitaria es un logro y esto es una etapa emocionante de tu vida. Recuerda escribir una carta de agradecimiento para los maestros, mentores, empleadores o asesores académicos que te ayudaron con las solicitudes universitarias y cuéntales a dónde vas en el otoño. Ellos han invertido en tu educación y quieren saber tu decisión.

Tu universidad te va a enviar más información sobre los próximos pasos por correo postal o electrónico. Mientras no son super urgentes, tienes algunas tareas imperiosas que completar: registrarte para la orientación, tomar pruebas de nivel, registrarte para las clases, entregar la información de tu seguro médico y las vacunas y encontrar el alojamiento. Tienes todo el verano para tachar las cosas en tu lista de quehaceres, ¡así que trata de hacer algo divertido también!

Página actualizada: 08/2017