Se siente fenómeno saber a dónde vas a estudiar en el otoño, pero todavía tienes algunas tareas que completar después de tomar tu decisión final y antes de empezar el año escolar. ¡Todavía tienes trabajo que hacer! Después de aceptar una oferta de admisión, es probable que vayas a recibir una lista de quehaceres de la universidad. Podría ya haber llegado con tu paquete de aceptación. Si no, puede ser que necesites crear una cuenta electrónica en la institución o esperar noticias adicionales por correo electrónico o postal. Esta lista te puede ayudar a seguir enfocado en todos los quehaceres que tienes antes de llegar a tu primera clase universitaria.


Regístrate y asiste a la orientación.

La orientación te presenta la oportunidad de familiarizarte con el campus, conocer a otros estudiantes entrantes, finalizar tu horario de clases, aprender las políticas universitarias y participar en eventos y juegos de rompehielos. Mientras algunos estudiantes de las clases superiores estarán en el campus, la orientación es primariamente un tiempo para que los estudiantes entrantes sepan qué anticipar cuando finalmente empiecen las clases. Algunas universidades también tienen orientación para los estudiantes de cambio. Aun si la asistencia no es obligatoria, deberías planear en asistir a la orientación. Te da la oportunidad de reunirte con los asesores académicos y la facultad de ciertos departamentos, conocer el campus, acomodarte en el alojamiento y pedir una tarjeta de identificación estudiantil.

Dependiendo del tamaño de tu institución, es posible que tengas varias opciones de fechas para asistir a la orientación. Si tienes que elegir una fecha, vas a tener que SRC o registrarte para las fechas que funcionen mejor para ti. A veces son en la mitad del verano. Puede parecer que estés precipitándote pero te sentirás mejor en el otoño si sabes que ya estás preparándote. Las universidades más pequeñas usualmente ofrecen la orientación para los estudiantes entrantes (y posiblemente los estudiantes de cambio) inmediatamente antes de los principios del semestre otoñal. Los estudiantes llegan al campus unos días antes, se mudan a las residencias, despiden a sus padres y se sumergen en la vida universitaria inmediatamente.

Algunas universidades también ofrecen programas veraniegos para los estudiantes entrantes. Vienen en forma de un retiro de camping, una clase breve o una experiencia de servicio comunitario. Estos programas sirven como buena manera de empezar a hacer amigos y conocer tu hogar por los próximos cuatro años, ¡así que disfruta de ellos!

Visita a tu médico de cabecera.

Para asistir a la universidad, usualmente tienes que mostrar prueba de ciertas inmunizaciones antes de llegar, particularmente las vacunas antimeningocócicas, las cuales protegen contra la meningitis bacteriana. También son recomendadas las vacunas que protegen contra tétanos, difteria y tos ferina, el virus de papiloma humano y la gripe. (Las universidades a menudo albergan clínicas estacionales de vacunas contra la gripe durante el semestre otoñal.) No sólo necesitas mostrar prueba de tus inmunizaciones, sino que casi todas las universidades requieren que los estudiantes tengan el seguro médico. Puedes recibir el seguro médico a través de tus padres (hasta que cumplas 26), tu universidad, empleador, el Mercado Estatal o Federal de seguro médico o una compañía de seguros privada. Te protegerá en el caso de que tengas una emergencia médica, necesites hacer un chequeo médico o surtirte de una receta.

Si regularmente tomas una medicamento de receta o sufres de una enfermedad crónica, pide que tu médico te escriba una receta de larga duración (un suministro de tres o seis meses) o una receta con múltiples resurtidos para que tengas bastante mientras estás en la universidad y fuera de casa. Visita a tu médico para un chequeo de rutina el verano antes de empezar en la universidad y establece una relación con un médico de cabecera (que acepta tu seguro médico) en tu nueva ciudad también. Pide a tu médico actual que le envíe tu historia médica a tu nuevo médico. Quieres estar preparado y tener un médico bien informado en el caso de que se exacerbe tu condición y te cause problemas.

Si eres una persona generalmente sana, ya sabes que te puedes enfermar ocasionalmente. Las universidades tratan de protegerte de las peores enfermedades requeriendo inmunizaciones, pero con tantos estudiantes viviendo juntos, reciclando el aire y estornudando en los libros de la biblioteca, seguramente te vas a enfermar de vez en cuando. La mayoría de las universidades tienen centros de salud en el campus para pequeñas quejas, pero no es una mala idea saber tus opciones fuera del campus. Además, si regularmente tienes visitas con un médico de especialidad (quiropráctico, terapeuta, dermatólogo, etc.), haz un plan de tener tus chequeos cuando te vuelves a casa durante los recesos universitarios o encuentra a un especialista cerca de tu universidad quien esté aceptando a nuevos pacientes y tome tu seguro médico.

Decide en dónde vas a vivir.

Muchas universidades requieren que los estudiantes entrantes vivan en el campus, en cuyo caso probablemente vayas a tener que entregar una encuesta de alojamiento o de preferencia de compañero de cuarto. Sé honesto sobre las cualidades de un compañero de cuarto que te molestarían y también sobre tus hábitos. Si te quedas despierto tarde a la noche, no vas a querer a un compañero quien se acueste temprano y no pueda dormir con las luces encendidas. Si fumas, mencionalo. Para algunas personas, es motivo para rechazarte como compañero de piso. Las universidades también pueden preguntar sobre lo que te gusta hacer en tu tiempo libre y si eres desordenado u ordenado, ruidoso o callado, una persona que estudia en su cuarto o afuera. La universidad va a usar toda la información que proveas para emparejarte con alguien con hábitos similares. Tan pronto como recibas el nombre de tu compañero, contáctalo. Usa Facebook o correo electrónico para coordinar quién va a llevar qué al cuarto. No quieres terminar con dos microondas.

Los estudiantes adultos, casados o con niños usualmente pueden recibir un permiso especial para vivir fuera del campus o es posible que la universidad ofrezca alojamiento para los estudiantes casados. A veces las universidades no requieren que los estudiantes entrantes viven en el campus tampoco. Si decides vivir fuera del campus, ¿en dónde vas a vivir? ¿Necesitas buscar a un compañero de casa o la universidad provee una lista de otros estudiantes quienes han elegido vivir fuera del campus? Son preguntas que necesitas contestar cuando sabes cuánto quieres pagar por el alojamiento cada año. Si necesitas un compañero de casa, fíjate con tu universidad para ver si hay un foro donde los estudiantes discuten el alojamiento fuera del campus. Tan pronto como decides vivir fuera del campus y encuentras a un compañero de casa, ¡sólo te falta encontrar un apartamento! Algunas universidades poseen algunas casas cerca del campus, a las cuales alquilan a los estudiantes, así que fíjate allí antes de buscar en Craigslist. Después, empieza a buscar en los barrios cerca de la universidad; no quieres un viaje largo al campus.

Si vas a vivir en casa, ¡ya estás preparado! Asegúrate que la universidad sepa tu dirección y que vas a vivir en casa. No quieres que te cobren por un cuarto en una residencia que no vas a usar.

Elige un plan de alimentación.

¿Planeas cocinar cada comida? ¿Se te permite cocinar o es mandatorio que elijas un plan de alimentación universitario? Considera lo que comes frecuentemente, lo frecuente que sales a un restaurante a comer, tus restricciones alimenticias (las universidades usualmente te pueden apoyar) y los horarios del salón comedor. Te permitirá saber el tamaño del plan de alimentación que comprar. Algunas universidades te hacen agregar dinero a una tarjeta del plan de alimentación, así que en lugar de tener un número fijo de comidas de bufet libre cada semana, te cobran por cada producto que compras. Típicamente, el plan o precio estándar es suficiente para los estudiantes que viven en el campus, pero asegúrate de revisar todas tus opciones. No olvides pensar en el valor nutricional de la oferta dietética de cada universidad.

Regístrate para las clases.

¿Cuándo y cómo te registras para las clases? ¿Cuántas clases tienes que tomar? ¿Puedes mandar un correo electrónico a un asesor académico para pedir consejos? ¿Hay clases requeridas para los estudiantes entrantes?

Algunas universidades requieren que tomes un examen para determinar tu nivel en ciertas materias como matemáticas o idiomas. Fíjate para ver si necesitas tomar un examen de nivel y si puedes tomarlo por internet, en papel o en personal. Después de recibir tus resultados, regístrate para el nivel que recomienda la universidad. Si te preocupa que vayas a olvidar las matemáticas durante el verano, está bien registrarse para una clase de nivel más bajo. La universidad te quiere dar la oportunidad de eximirte de las clases que te parecerían demasiado fáciles.

Es posible que tengas que completar una tarea de lectura para el verano, dependiendo de las clases que vas a tomar. Registrarte lo más antes posible te ayuda a completar todas las tareas para el verano con tiempo sobrante.

Compra tus libros de texto.

Después de que se acabe el período de registración, probablemente vas a recibir las listas de los libros requeridos (aunque algunas universidades o profesores te proveerán con la lista como parte del programa el primer día de clases). Si tienes la lista con anterioridad, puedes dedicar tiempo a una comparación de precios ya que muchos libros de texto son caros. Tienes la opción de comprar libros de texto nuevos o usados de la librería universitaria, y es posible que también tenga un servicio de alquiler para los libros de las clases más populares y comunes. Sin embargo, la librería universitaria usualmente no puede competir con los precios que vas a encontrar en la internet, pero no puedes vencer la conveniencia. Amazon ofrece un servicio de alquiler, y ahí también puedes encontrar libros nuevos y usados. Hay muchas aplicaciones y servicios de precio para los libros de texto (bigwords.com, por ejemplo). Aprende cómo ahorrar en tus libros de texto aquí.

Encuentra un trabajo.

Si recibiste una invitación para participar en el Programa Federal de Estudio y Trabajo en tu paquete de ayuda económica, vas a recibir una posición o recibir información sobre cómo solicitar una posición. Si tu paquete de admisión no incluye consejo de la oficina de ayuda económica, llama a un representante de admisión y pregunta sobre los pasos que tomar para asegurar que tienes un trabajo y recibes todo el dinero por el que estás calificado. Aun si no te han aprobado para el Programa de Estudio y Trabajo dados las finanzas de tu familia, todavía hay una posibilidad de que sobren algunas oportunidades de empleo universitario que te permitirían ganar ingresos adicionales. Si piensas que vas a tener tiempo extra, busca un trabajo a tiempo parcial (en el campus o no), pero si te abruma la idea, recuerda que tu prioridad es el estudio.

Página actualizada: 08/2017