Encontrarte cara a cara con un representante de admisión para discutir por qué quieres asistir a su universidad parece una experiencia traumática, especialmente para los alumnos tímidos o los con promedios bajos, pero en realidad, no es tan siniestra. Primeramente, dura no más de una hora, o más o menos el tiempo que demora un episodio de tu serie favorita. En segundo lugar, recuerda que aunque es importante la entrevista de ingreso a la universidad, típicamente no es el factor decisivo en si la universidad te manda una carta de aceptación o no. Muchas universidades no ofrecen entrevistas de ingreso a la universidad para nada, pero si tienes la oportunidad, tómala. Es tu oportunidad de destacarte.


¿Cuáles son los tipos de entrevistas de ingreso a la universidad?

Hay dos tipos de entrevistas de ingreso a la universidad: las entrevistas que te evalúan como un estudiante prospectivo (evaluativas) y las entrevistas que te proveen con información (informativas). Las entrevistas evaluativas típicamente benefician a la universidad. Un representante de admisión o ex alumno de la universidad te entrevistará y tomará apuntes sobre sus impresiones de ti mientras contestas las preguntas. Estas notas aparecerán en el archivo que contiene tu solicitud universitaria así que la universidad las tendrá en cuenta cuando está tomando su decisión de admisión.

Las entrevistas informativas son más informales. El propósito es de ayudarte en hacer una evaluación de la universidad. Puede ser una conversación uno a uno o en grupo. En lugar de hablar con un representante de admisión, es posible que vayas a hablar con un profesor, estudiante actual o ex alumno. Mientras la entrevista es menos formal, el entrevistador todavía podría divulgar sus impresiones de los estudiantes prospectivos al comité de admisión.

¿Por qué son importantes las entrevistas de ingreso a la universidad?

Las entrevistas de ingreso a la universidad te dan la oportunidad de reunirte y hablar con alguien que represente la universidad. Es una manera fácil de empezar una relación personal con la universidad. Cuando demuestras interés y empiezas un diálogo, automáticamente obtienes más atención positiva que un estudiante que ha rechazado la oportunidad de presentarse a la oficina de admisión. La entrevista de ingreso a la universidad te permite poner en vidriera tus talentos únicos que no se reflejan bien tu solicitud formal a la universidad, tu expediente académico y tu ensayo personal. Si hay algo en tu expediente académico que quisieras explicar (una expulsión temporal o semestre de notas bajas, por ejemplo), tu entrevista es tu chance de ser abierto y honesto sobre las circunstancias de la situación. También podrías discutir tus metas y ambiciones y cómo la universidad te puede ayudar a lograrlas. La entrevista es el momento en el que te haces más que un nombre en un montón de papeles. ¡Aprovéchala!

¿Qué tipos de preguntas me va a hacer el entrevistador?

Típicamente, a los representantes de admisión les interesan tres cosas: tus sentimientos sobre la universidad y cómo serías un valor para el cuerpo estudiantil, tu personalidad y tus metas. Por supuesto, es probable que vayas a tener que contestar algunas preguntas muy bizarras que no tienen que ver con ninguna de las arribas mencionadas, las cuales te dan la oportunidad de demostrar tus habilidades de improvisar. Los siguientes son ejemplos de algunas preguntas con las que podrías enfrentar:

Las preguntas que evalúan tus sentimientos sobre la universidad y cómo serías un valor: Estas preguntas te dan la oportunidad de probar que has leído la información que provee la universidad en su sitio web o en sus panfletos informativos. Habla sobre por qué la universidad te queda bien y cita razones específicas sobre por qué la universidad es adecuada para tus necesidades. Elabora cuáles actividades extracurriculares te han llamado la atención y por qué quieres participar.

  1. ¿Por qué quieres asistir a nuestra universidad?
  2. ¿Por qué encajarías bien en nuestra universidad?
  3. ¿Qué contribuirías al cuerpo estudiantil?

Las preguntas sobre tu personalidad: Está bien presumir de ti mismo, pero no seas arrogante. Si el entrevistador te pregunta sobre una debilidad tuya, transfórmala en una ventaja (“a veces me lleva mucho tiempo en hacer un proyecto, pero es porque obsesiono sobre los detalles y quiero entregar un proyecto excelente,” por ejemplo). Habla sobre tus fortalezas y cómo te ayudan a lograr tus metas. Elige palabras que son más descriptivas que “gracioso,” “inteligente” o “experimentado.” Sé honesto y demuestra tu personalidad.

  1. ¿Cómo te describirías?
  2. Descríbete en tres palabras y explica por qué eliges cada una.
  3. ¿Cómo son tus fortalezas y debilidades?
  4. Describe una situación en la que tengas que derrotar una dificultad.

Las preguntas sobre tus intereses, metas y ambiciones: Comparte no sólo tus pasatiempos, sino también por qué te importan. Si hay una manera de conectar tus pasatiempos a la oferta de actividades extracurriculares en la universidad prospectiva, ¡hazlo! No nombres un libro, sino explica por qué te resuena. Discute por qué la universidad es tan importante para ti, por qué te interesan ciertas materias y cómo un título de esta universidad te puede ayudar en el futuro.

  1. ¿Cómo son tus pasatiempos?
  2. ¿Cómo es tu libro favorito?
  3. ¿En dónde te ves en 10 años?
  4. ¿Qué hiciste el verano pasado?

Las preguntas que se proponen evaluar lo que más te importa y tu habilidad de improvisar: Estas preguntas tratan de medir si estás informado sobre ciertos temas y de entender tus valores. Lee sobre los últimos acontecimientos antes de la entrevista. Reflexiona en lo que más te importa, y vas a poder pensar en respuestas inteligentes a cualquier pregunta.

  1. Si tuvieras $1,000 que donar, ¿a cuál organización lo darías?
  2. Si pudieras conocer a una persona famosa, ¿a quién sería?
  3. Recomiéndame un libro.

¿Cómo me aseguro de sobresalir en mi entrevista de ingreso a la universidad?

La entrevista va a durar entre 30 y 60 minutos, pero requiere mucho más tiempo para prepararte. No vas a tener el tiempo de compartir todo lo que te hace un candidato especial, pero sí tienes bastante tiempo para dar una buena impresión y comunicar tu personalidad al entrevistador. Siempre arregla una entrevista, si tienes la oportunidad, especialmente si necesitas explicar una mancha en tu expediente académico o si no tienes los mejores resultados en los exámenes estandarizados. Los siguientes son consejos simples para sobresalir en tu entrevista:

Antes de la entrevista:

  • Haz una entrevista de práctica con tu familia. Es importante mantener el contacto visual y buena postura a lo largo de la entrevista. Es probable que vayas a estar sentado así que encuentra una posición cómoda pero formal. No te sientes de piernas cruzadas en la silla con los codos en la mesa; mantén la espalda recta y al menos un pie en el piso. Tampoco quieres estar inquieto porque parecerá que estás aburrido o distraído. Igualmente, no prestes atención al reloj y no te fijes en tu celular. El entrevistador puede observar la hora y decidir cuándo terminar.
  • Lee tu ensayo personal de vuelta.
  • Vístete para impresionar.
    • El nivel de formalidad recomendada es el atuendo de negocios informal. Está bien llevar una blusa o camisa con cuello y una falda modesta o pantalón de vestir.
    • Ponte una cantidad mínima de maquillaje, joyería y perfume.
    • Si planeas usar tacones, selecciona un par relativamente corto.
    • Zapatos de vestir no son una mala idea.
    • Las corbatas son optativas, pero nunca es una mala idea usar ropa demasiado elegante.
    • No uses tenis deportivos, camisas casuales ni pantalones cortos.
  • Llega cinco minutos antes de la reunión.

Durante la entrevista:

  • No entres en la entrevista acompañado por tus padres. Las entrevistas de ingreso a la universidad sirven para que los representantes de la universidad te puedan conocer como persona y estudiante. Tus padres tienen varias oportunidades de hacer preguntas más tarde. Si te acompañan en una visita universitaria y quieren esperar en la sala de espera durante tu entrevista, está bien. Presenta a tus padres al entrevistador cuando te llama. Sé cortés con tus padres y el entrevistador.
  • No mastiques chicle durante la entrevista.
  • Sé respetuoso y profesional.
    • Al empezar la entrevista, estréchale la mano al entrevistador y llámalo por nombre mientras te presentas (por ejemplo, “Hola, Sr. Carter. Me llamo Fulana.”).
    • Nunca digas palabrotas ni uses lunfardo durante la entrevista.
    • Tenle respeto al entrevistador y la universidad. Nunca confieses que una universidad es tu universidad de seguridad. No hay nada peor que podrías decir para probar que no estás muy interesado en la oferta de una universidad.
    • Sé honesto. No mientas o exageres tus respuestas para impresionar. El entrevistador te puede pillar, y las mentiras te pueden doler.
  • Compórtate naturalmente. Trata de tener una conversación en lugar de repetir tus respuestas ensayadas mecánicamente. Una conversación orgánica es mucho mejor que una conversación rígida. Si el entrevistador te hace una pregunta de sí o no, no la contestes simplemente. Toma la oportunidad de elaborar en por qué elegiste tu respuesta.
  • No seas tímido. Está bien hablar o aún presumir sobre tus logros. Autoconfianza y madurez son las claves.
  • Haz preguntas específicas sobre la universidad, pero no sobre los temas que cubre el sitio web.

Después de la entrevista:

  • Sé atento; agradécele al entrevistador y dale la mano al terminar.
  • Mandale una carta de agradecimiento. Sin importar si decides enviar una nota escrita a mano o un correo electrónico, necesitas agradecerle al entrevistador por el tiempo que tomó para hablar contigo. También es una oportunidad de dar seguimiento sobre cualquier pregunta que todavía tienes y mantener un diálogo con la institución prospectiva. Escribe con un tono formal y cortés. No uses lunfardo, acrónimos ni palabrotas. El entrevistador va a notar tu tono, y no vas a querer sabotear lo bueno que lograste hacer durante la entrevista.

Página actualizada: 08/2017