Como estudiante, tu meta primaria es de ser un estudiante. Desafortunadamente, muchas personas no tienen el lujo de ser estudiantes y nada más. Con el crecimiento del costo de la educación, más estudiantes necesitan trabajar por unos años antes de empezar sus estudios, sacar préstamos o encontrar trabajos que pueden arreglar alrededor de las clases (o vice versa).


¿Cuántas horas trabajan la mayoría de los estudiantes cada semana?

La mayoría de la investigación indica que es ideal trabajar entre 10 y 15 horas semanales durante los estudios universitarios a tiempo completo. Por esta razón, el Departamento de Educación ofrece el Programa Federal de Estudio y Trabajo a los estudiantes aptos. En estas posiciones, los estudiantes generalmente no están permitidos trabajar más de 10 a 15 horas la semana, aunque es posible que reciban la indemnización en una cierta cantidad en lugar de un cierto número de horas.

Trabajando sólo 15 horas a la semana no es siempre una opción realista. Algunos estudiantes necesitan trabajar más para pagar por la educación, así que buscan empleadores fuera del campus. La Encuesta de Universidades Norteamericanas de 2011 (American College Survey) reveló que de los 19.7 millones de estudiantes que se ingresaron como estudiantes de la carrera a tiempo completo, 20% de ellos trabajaban a tiempo completo y 52% trabajaban menos de jornada completa. Del 52% que trabaja a tiempo parcial, más de un cuarto de ellos trabajaba más de 20 horas a la semana. En conclusión, hay muchos estudiantes quienes trabajan más de 10 o 15 horas la semana para apoyarse mientras continúan su educación. Si planeas trabajar durante los años de la carrera, no estarás solo.

Si necesito trabajar a tiempo completo o casi a tiempo completo, ¿cómo aseguro que mi horario laboral se acomoda con mis clases?

Si decides trabajar con un empleador fuera del campus, necesitas asegurarte que tu jefe entiende que también eres estudiante. No es probable que vaya a entender si llegas tarde o duermes en la sala de personal mientras tienes una reunión, pero al ser honesto y abierto, es posible que vayas a recibir un horario más flexible. Podrías ofrecerte a trabajar durante las tardes o los fines de semana para tener más tiempo de asistir a las clases durante el día o pide si puedes empezar tu día más temprano para poder asistir a clases durante la tarde. Arreglar el trabajo alrededor de las clases que ya tienes es difícil pero todavía se puede si estás en un trabajo flexible (por ejemplo, comercios, hospitalidad, o el sector servicios).

Dicho eso, también podrías elegir arreglar tus clases alrededor de tu trabajo en lugar de viceversa. Funciona bien particularmente si eres un estudiante de tiempo parcial y si puedes tomar clases por la noche o las clases virtuales cuando quieras. Mientras es posible trabajar a tiempo completo durante los años de la carrera, esta opción puede resultar en mucho estrés en el trabajo y en los estudios. Elegir este camino sería mejor si planeas en progresar a través de tus estudios lentamente, con sólo una o dos clases el semestre, y con el ingreso en las clases virtuales. Extender tu tiempo en la universidad es una manera fácil de evitar el estrés económico; en lugar de pagar por todas las clases a la vez y encargarte de un costo de matrícula muy alto, puedes pagar por hora de crédito y, como resultado, pagar cantidades más pequeñas cada semestre.

Si actualmente tengo un trabajo con un empleador privado, ¿cómo empiezo?

  • Habla con tu supervisor actual sobre tus planes de reingresar en la universidad. Sé respetuoso y abierto a los comentarios que tiene. Es posible que tu empleador esté en contra de tu reingreso en la universidad, en cuya situación no tienes muchas opciones. Sin embargo, podrías encontrar que tu empleador te apoya y no tiene problema en trabajar contigo sobre tu nuevo horario laboral. Sin importar el tipo de reacción que te de, toma el tiempo de decidir lo que mejor quede con tu nuevo horario. Últimamente, la decisión es tuya, y siempre podrías renunciar en favor de tu educación. No obstante, no es probable que tu puesto te vaya a esperar mientras terminas tu título.
  • Aprenda que la programación de las clases puede ser tan flexible como necesitas. Muchas universidades de ladrillos y mortero ofrecen clases en persona (con una variedad durante las tardes y noches) y clases virtuales. Si tu empleador te necesita cada día entre las 9 a.m. y 3 p.m., puedes arreglar tus clases para respetar tu horario. Sin embargo, conoce tus límites. Laburar 12 horas al día entre el trabajo, el viaje y la clase es cansador para todos, y existe el riesgo de que la calidad de tu trabajo sufra como resultado.
  • Pregunta sobre las becas o programas de asistencia económica que ofrece tu empleador. Si esperas mantener tu empleo actual ahora y en el futuro, le conviene a tu empleador permitir tu regreso a la universidad. Con más educación, tendrás los conocimientos técnicos para la ascenso profesional y para dedicarte a los aspectos del trabajo a los que no tenías acceso antes. En casos como estos, es posible que tu empleador vaya a contribuir económicamente con tu regreso a la universidad. Aprende más sobre la ayuda económica de un empleador benefactor aquí.
  • Habla con un representante de recursos humanos sobre las políticas de la empresa. Algunos empleadores permiten que sus empleados tomen tiempo sabático mientras completan sus programas de estudio, pero otros empleadores les piden que sus empleados mantengan un cierto número de horas semanales. Si actualmente recibes el seguro médico u otros beneficios a través de tu empleador, asegúrate de que no van a sufrir mientras ingresas en un programa terciario. No se requiere que los empleadores provean seguro médico a los empleados que trabajan menos que el tiempo completo; si tu empleador no te va a cubrir cuando reduzcas tus horas para reingresar en la universidad, vas a tener que buscar otras fuentes de cobertura médica.
  • Si no recibes una respuesta positiva de tu empleador, considera tus otras opciones. Considera la importancia de tu trabajo actual contra tu educación, tu presupuesto y tus futuras perspectivas laborales. ¿Te importa más mantener tu empleo o continuar tu educación? Si eliges la educación, considera contactarte con empleadores prospectivos que estarán abiertos a trabajar con tu horario universitario o beneficiarían tu eduación de una manera u otra. Si te ingresas en las clases en un campus (y no en las clases virtuales), explora tus opciones de empleo universitario. Si solicitas la ayuda económica federal, podrías calificar para una posición del Programa Federal de Estudio y Trabajo, la cual bajaría el costo de tu educación. Si estabas considerando un título de cuatro años pero no puedes encontrar los fondos, piensa en obtener un título o certificación de dos años (estos programas usualmente salen menos por hora de crédito que los de cuatro años).

Me gustaría trabajar en el campus. ¿Cómo lo hago realidad?

  • Si ya te ha aceptado una universidad, lee tu carta de ayuda económica para determinar si eres apto para una posición del Programa Federal de Estudio y Trabajo. Este programa te permite trabajar un cierto número de horas semanales (generalmente entre 10 y 15) en el campus o en una posición fuera de campus que se relaciona a tu programa de estudios. Si calificas para este programa pero no recibiste un puesto fijo en tu carta de ayuda económica, contáctate con la oficina de ayuda económica para averiguar tus opciones.
  • Si no recibiste una oferta del Programa Federal de Estudio y Trabajo, tienes otras opciones. Los campuses contratan a estudiantes para trabajar en las cafeterías, residencias, gimnasios, laboratorios y más. Como adulto, probablemente ya tienes la experiencia laboral que te podría ayudar a conseguir un trabajo que paga mejor. Contáctate con tu universidad para inquirir sobre las oportunidades abiertas de trabajo para los estudiantes no ingresados en el Programa Federal de Estudio y Trabajo.
  • Cuando trabajas en el campus, tu empleador es tu universidad. Se da cuenta de que primariamente eres un estudiante, así que hará un esfuerzo de trabajar alrededor de tu programa de estudios. No aproveches de esta situación para tomar días de licencia por enfermedad para estudiar ni faltes al trabajo porque no es un trabajo “real.” Trabajar en el campus es un privilegio y una conveniencia que tu universidad te podría rescindir en cualquier momento. Trata a tu universidad como si fuera cualquier otro empleador.

¿Qué hago si tengo mucha tarea pero tengo que mantener mi empleo?

Si decides trabajar mientras estás en la universidad, planea tiempo para estudiar para tus clases con anticipación. Date cuenta de que es probable que tu horario de estudios vaya a cambiar durante el semestre cuando tengas los exámenes y prepárate para pasar más tiempo estudiando en los fines de semana. Tus estudios no deberían sufrir dado tu vida laboral, pero podrían si trabajas demasiadas horas. Si necesitas tomar un descanso y trabajar menos por un período de tiempo, habla con tu empleador; usualmente trabajará contigo. Además, date cuenta de que tu vida social no va a ser tu prioridad cuando estás trabajando y asistiendo a la universidad. No es decir que no deberías dedicar tiempo para relajarte; sin un descanso, tu salud mental y tu desempeño académico y profesional probablemente van a sufrir aún más. Sin embargo, en lugar de pasar los días sábados con un grupo de amigos o usar los fines de semana para viajar, hay que priorizar los estudios y el trabajo.

Página actualizada: 09/2017