Tu estilo de vida consiste de varias cosas, todas de las cuales van a afectar a tu vida universitaria de diferentes maneras: finanzas, cuidado infantil, trabajo y el mantenimiento de tu casa, para dar unos ejemplos. Tratando de cuidar a tus hijos y mantener un trabajo a tiempo parcial puede significar que sólo estás libre para asistir a la universidad durante las tardes. Si necesitas estar en casa con los hijos jóvenes, quizás quieres ingresarte en clases virtuales. Hay muchos programas terciarios que quedarían con tu horario a pesar de tu vida adulta ocupada.


Encuentra un programa que funciona con tu presupuesto.

Es genial encontrar un programa que te sirve académicamente, pero es más importante encontrar un programa que te sirve económicamente. Encontrar el mejor programa para tus necesidades económicas no significa nada si tu presupuesto no lo cubre. Crea un presupuesto familiar para tener una idea de lo que puedes invertir en tu educación. Busca programas que caigan en ese rango de precio. Las universidades tienen la obligación de publicar sus costos de matrícula, así que fíjate en los sitios web de las universidades prospectivas para ver los costos. Si sabes que no vas a vivir en el campus, ignora los costos de alojamiento. Si sólo vas a registrarte para algunos créditos cada semestre, puedes calcular tus costos basándose en el número de créditos tuyos. Siempre cuenta el dinero extra para los costos de libros y materiales y también los costos de transporte (el estacionamiento de auto en los campuses generalmente sale caro).

Puedes calcular un rango estimado de cuánto podrías recibir en ayuda económica con el FAFSA4Caster. Requiere información básica sobre tu situación familiar y tus finanzas, y en cambio, te dice si es probable que vayas a ser apto para las subvenciones, el Programa de Trabajo y Estudio o los préstamos. Con esta información, puedes calcular la cantidad de ayuda económica que podrías recibir para determinar cuáles universidades están a tu alcance económico. Considera también la ayuda económica que viene directamente de la institución y las becas a las que podrías ser apto (y solicítalas). Calcula cuánto tendrías que pagar fuera de bolsillo en tus universidades prospectivas y aprende más sobre cómo encontrar una universidad a tu alcance aquí.

Encuentra un programa que funciona con tu horario.

¿Vas a trabajar mientras continúas tu educación? ¿Tienes una familia que requiere tu disponibilidad? Hay muchas opciones universitarias para los adultos quienes necesitan un horario de clase flexible: programas virtuales, clases nocturnas, trabajo a tiempo parcial y clases veraniegas. Las universidades diferentes ofrecen clases diferentes, algunas de las cuales podrían funcionar mejor con un ocupado horario. Si has reducido tus opciones a un par de universidades diferentes, fíjate en la programación de clases de cada una. Es posible que una universidad ofrezca clases nocturnas que te permitirían trabajar a tiempo completo durante el día. Otra podría ofrecer varias clases virtuales que podrías completar a tu ritmo. No te dediques a un programa que limitaría tu habilidad de completar tus otras obligaciones.

Encuentra un programa con varios recursos.

Como estudiante adulto, tienes diferentes necesidades que los estudiantes más jóvenes. Es probable que estés más interesado en saber si una universidad ofrece una guardería, servicios profesionales o grupos estudiantiles para adultos que en la vida griega.

Muchas universidades ofrecen clases particulares si necesitas ayuda con una materia, pero los tutores usualmente son estudiantes más jóvenes. No hay de que preocuparte si tu tutor es más jóven que tú, pero quizás te parezca incómodo. Fíjate con la universidad para averiguar si hay servicios particulares para los adultos, o podrías considerar un grupo de estudios con otros estudiantes adultos.

Es posible que el centro profesional sea igual, aunque los asesores de empleo usualmente son adultos. No es probable que tu universidad tenga un centro de profesión específicamente para los estudiantes adultos, pero puede ser que los asesores te pongan en contacto con empleadores que busquen empleados con más experiencia.

Si eres padre, quizás te importan las facilidades de guardería o cuartos de amamantamiento. Estas universidades son entre las mejores opciones para los estudiantes con hijos. Proveen una guardería en el campus, alojamiento para los estudiantes casados o estudiantes con niños, una red de niñeras, cuidado en casa para hijos enfermos y/o cuartos de amamantamiento. El Departamento de Laburo requiere que los empleadores provean un cuatro para el amamantamiento a los empleados con infantes, pero es posible que tengas acceso como estudiante también. Además, 49 estados y Washington D.C. permiten que las mujeres den el pecho cuando quieran, y en 29 estados y Washington D.C., no se considera el amamantamiento como indecencia pública. Es importante saber tus derechos. Habla con un representante de admisión o alguien de los servicios estudiantiles para aprender más sobre tus opciones de guardería o de facilidades para el amamantamiento.

Encuentra una situación de alojamiento que funciona para ti y para tu familia.

¿En dónde vas a vivir mientras completas tu título o certificado? Si asistes a una universidad comunitaria o estudias a tiempo parcial en la ciudad en la que ya vives, ¡genial! Puedes quedarte en tu casa sin preocuparte, particularmente si ya eres el dueño de la casa o el inquilino actual (si puedes continuar pagando la hipoteca o la renta mientras también pagas la matrícula). Si estás considerando una mudanza a través del país, fíjate con la universidad a la que esperas asistir para ver si provee alojamiento en el campus para las familias de los estudiantes. Recuerda que tu presupuesto necesita considerar el costo de la vida.

Encuentra un programa que está abierto a los estudiantes padres (si hace falta).

Más de 25% de los estudiantes universitarios tienen hijos. Más de 70% de estos estudiantes son mujeres, y 43% del total son madres solteras. Los padres solteros forman 11% de todos los estudiantes de la carrera con hijos. Las estadísticas, desafortunadamente, no son muy prometedores para ellos. Sólo uno en tres estudiantes con niños obtiene un título o certificado dentro de seis años del ingreso inicial, principalmente porque los estudiantes con niños dedican mucho tiempo al cuidado infantil y se preocupan por los presupuestos de la familia.

Además de tener hijos, muchos de estos estudiantes también tienen trabajos, y trabajan más (un promedio de 29.2 horas la semana) que los estudiantes sin hijos (quienes trabajan un promedio de 21.6 horas la semana). Cuando combinas el trabajo de más de tiempo medio y el cuidado infantil (lo que podría ser un trabajo a tiempo completo), es difícil saber cómo pueden incorporar a los estudios en sus horarios.

¿Las universidades ofrecen el cuidado de niños como ventaja a los estudiantes?

Los servicios de cuidado de niños en los campus no son tan prevalente como lo eran en el pasado, y en este momento, los servicios para estudiantes padres solo existen en el 55% de las universidades públicas de cuatro años y en el 47% de las universidades comunitarias. Las guarderías de los campus llegan a capacidad rápidamente dado el número de estudiantes padres en cada institución, y usualmente tienen listas de espera. Desafortunadamente, una lista de espera no le sirve a un estudiante padre. Sin embargo, afortunadamente, el Departamento de Educación de los Estados Unidos tiene un programa llamado Child Care Access Means Parents in School (Acceso a la Guardería Resulta en Padres Ingresados). Las instituciones de educación superior pueden solicitar subvenciones para crear centros de guardería en su campus como manera de animar a los padres de bajos recursos que se reingresen en la universidad. El financiamiento en curso garantiza el mantenimiento de los programas preexistentes.

¿Mi reingreso a la universidad es lo mejor para mi familia?

Mientras ingresarte a tiempo completo usualmente significa que puedes terminar tu programa más rápidamente, es importante ser honesto contigo mismo sobre tus responsabilidades. Una resolución, para no hacer demasiadas cosas a la vez entre los estudios, el trabajo y la familia, es de ingresarte a tiempo parcial. Determina cuánto tiempo te queda para dedicar a los estudios después de que completas tus responsabilidades laborales y familiares. La regla general es que cada clase requiere al menos dos veces el tiempo que pasas en el aula para los estudios independientes, (Si una clase se reúne dos veces la semana para una hora cada vez, necesitas al menos cuatro horas a la semana para dedicar a las tareas de la materia.) Si puedes garantizar que vas a tener ocho horas para pasar estudiando fuera del aula, ya puedes regístrate para dos clases cada semestre.

Es probable que vayas a tener que sacrificar algunas cosas mientras estás en la universidad, pero el hecho es que tu certificado o título va a abrir puertas para ti y tu familia. Los empleadores generalmente prefieren candidatos con un nivel de educación más alto, y tu educación viene con un aumento de pago. Además, si un empleador sabe que eres padre y ve que sobresaliste en la universidad, tus habilidades de hacer mil cosas a la vez lo pueden impresionar. La determinación es un valor en el mundo profesional. Unos años de estudio pueden dar frutos a largo plazo.

¿En dónde empiezo si soy padre que le gustaría reingresar en la universidad?

  • Reduce tus opciones universitarias a los campuses cerca de tu casa. Si hay una emergencia o retraso, no vas a querer un largo viaje entre el campus y tu casa.
  • Después de elegir tus universidades favoritas, visita sus campuses y reúnete con los representantes de admisión o de ayuda económica. Busca programas con una programación de clase flexible y becas para las que eres apto. Pregunta si las universidades tienen servicios para estudiantes con niños, como guarderías.
  • No pienses en las becas como algo únicamente para la universidad. Si has recibido una beca, puedes usarla para pagar la matrícula, lo cual significa que no estás gastando tu propio dinero y puedes ahorrarlo para cuando no haya. Unos cientos pueden parecer inútiles en términos de la matrícula de un año, pero considérala como dinero para la niñera o para comprar comida para llevar en las noches cuando tienes clase.
  • Crea tu horario alrededor del horario que tienes tú con tu familia. Si trabajas en las mañanas y cuidas a los niños por las tardes, trata de estudiar durante el turno de la noche una o dos noches semanales o fíjate en tus opciones virtuales.
  • Conoce a algunas niñeras. Si tienes suerte, a tu niñera no importará quedarse hasta tarde o llegar temprano. Trata de imprimir una copia de tu horario y la información de contacto para emergencias. Sitios web como care.com y sittercity.com te pueden ayudar a conectar con niñeras prospectivas si todavía no conoces a nadie.
  • Avísale a tu profesor que tienes hijos. Si hay una emergencia o necesitas contestar una llamada durante la clase, quizás van a entender.

No es fácil ser un estudiante y un padre a la vez, pero con dedicación, deberías poder descubrir un horario que te sirve a ti y que le sirve a tu familia. Tu calidad de vida mejorará a largo plazo.

Encuentra un programa que te va a recompensar por haber servido en las fuerzas armadas y que va a aceptar tus beneficios educativos (si es el caso tuyo).

Si te alistaste en las fuerzas armadas cuando cumpliste 18 años y recibiste tu diploma de la secundaria, ¡gracias! Tu servicio a los Estados Unidos es importante. Sin importar si quieres tener una carrera militar, hay muchas opciones para continuar con tu educación. Es lo mismo para los oficiales primeros del ejército quienes ya han terminado un título universitario pero les gustaría tener otro o estudiar como algo extra. Las fuerzas armadas proveen muchos beneficios de educación para los militares, tanto en servicio activo como para los de reserva. Hay mucho dinero disponible para pagar tus sueños educativos.

Los programas como la Propuesta Montgomery GI requieren que todos los militares en las fuerzas armadas se registren y aporten fondos para el plan al principio de su servicio para poder ser aptos para los beneficios más tarde, pero otros programas requieren nada más que un diploma de la secundaria o servicio en una estación particular. Típicamente, los militares pueden usar sus beneficios mientras todavía están en el servicio activo, pero hay que usar los beneficios de las Propuestas GI en particular dentro de un número de años específico antes de la licencia del servicio. Muchos programas ofrecen dinero para ayudar con los costos de matrícula para un programa de título o certificado mientras otros proveen un costo de matrícula descontado, reembolso de los préstamos o exámenes de la entrada universitaria o exámenes por crédito universitario gratuitos. Para más información sobre los beneficios disponibles a todos los militares, lee más sobre los beneficios para todas las unidades. Para los beneficios especificados para cada unidad de las fuerzas armadas, haz clic en uno de los siguientes enlaces.

Página actualizada: 09/2017